Un individuo adquirió una isla abandonada en 1962: sembró 16.000 árboles y la transformó en un refugio contra los adinerados

BlogFebruary 7, 2026

La idea de dejarlo todo atrás y mudarse a una isla remota ha cruzado la mente de muchas personas. Sin embargo, llevarlo a cabo es otra historia. Comprar una isla reduce aún más las posibilidades, y aunque esta narración no refleja los precios actuales, las 8.000 libras que Brendon Grimshaw invirtió en la diminuta isla de Moyenne en 1962 (equivalentes a unas 200.000 libras hoy, o alrededor de 230.000 euros) habrían alcanzado para adquirir casi tres viviendas en su Gran Bretaña natal. Él podría haber optado por propiedades para especular, pero el mundo no contaría con el Parque Nacional de Moyenne.

Comencemos desde el inicio. Brendon Grimshaw era un periodista británico que empezó su trayectoria en publicaciones como el Batley News o el Sheffield Star en su país de origen, antes de trasladarse a África, donde colaboró en medios como la revista East African Standard o el Tanganyika Standard. A los 37 años, tomó una decisión radical: durante unas vacaciones en las Seychelles, decidió comprar una isla de solo nueve hectáreas.

¿Qué motivó la adquisición de una isla? Algunos indican que, más allá de unas simples vacaciones, buscaba un sentido vital: expresar su serenidad y aprecio por la naturaleza. La BBC señala que su meta inicial era “salvaguardar Moyenne del desarrollo urbanístico descontrolado”, aunque hasta 1973 siguió ejerciendo como periodista y visitaba la isla en periodos vacacionales. A partir de ese año, abandonó su carrera y se instaló allí para forjar un paraíso natural duradero.

Las Seychelles empezaban a ganar popularidad como destino turístico, y aunque la isla estaba desierta, era previsible que alguien la convirtiera en un complejo hotelero. Grimshaw la transformó por completo. La isla había permanecido deshabitada durante medio siglo, salvo por una familia de pescadores, y se encontraba en un estado de abandono debido a la negligencia y la interferencia humana excesiva: vegetación densa dominada por especies invasoras, como detalla él mismo en el documental A Grain of Sand (que originalmente fue un libro). Nota: en esa época, el concepto de ecologismo y protección ambiental estaba emergiendo (el primer “Día de la Tierra” se celebró en 1970).

No emprendió esta labor en solitario: colaboró estrechamente con René Antoine Lafortune, un joven de 19 años de esa familia de pescadores. Demoler todo y erigir un hotel de lujo resulta más sencillo que restaurar un ecosistema, un proceso que le ocupó toda su vida, ya que Grimshaw falleció en 2012. René murió antes, en 2007, dejando a Brendon como un verdadero Robinson Crusoe por cinco años.

Un proyecto de restauración que duró toda su existencia

Sus esfuerzos se centraron en tres aspectos principales: la reforestación extensiva con especies nativas, el control de la plaga de ratas y la adición de infraestructuras básicas.

En A Grain of Sand, describe cómo la maleza era tan tupida que un coco caído de un árbol no tocaba el suelo, y solo quedaban cuatro árboles altos autóctonos visibles, según relató a la BBC en una entrevista. Por ello, plantaron manualmente más de 16.000 árboles de especies como caobas, palmeras y otras endémicas que habían desaparecido de la isla.

En el documental, menciona el impacto del silencio debido a la falta de fauna: la ausencia de árboles frutales nativos y la densa vegetación impedían que las aves la consideraran un sitio atractivo para anidar, con alimento y seguridad. La reintroducción de especies autóctonas y la recuperación de la flora atrajeron a más de 200 especies de aves.

Grimshaw también señaló que, al llegar, no había tortugas gigantes, que ahora son un símbolo de la isla: introdujo y crió tortugas gigantes de Aldabra (Aldabrachelys gigantea) procedentes de otras islas del archipiélago, las marcó para monitorear su desarrollo. Actualmente, hay más de 120 ejemplares.

Menos vistoso pero igualmente práctico fue la construcción de casi cinco kilómetros de caminos para facilitar el acceso, realizada básicamente con herramientas manuales.

Durante la década de 1980, recibió numerosas ofertas para vender la isla, incluyendo una de un príncipe saudí que, según se dice, llegó a ofrecer hasta 50 millones de dólares. La respuesta de Brendon Grimshaw fue tajante: “la isla no está en venta”. Al envejecer y no tener herederos, en 2009 y tras el fallecimiento de Lafortune, logró que el gobierno de las Seychelles declarara Moyenne como el Parque Nacional de la Isla Moyenne, asegurando su protección legal y conservación.

Hoy, Moyenne posee una relevancia biológica fundamental para el archipiélago de las Seychelles: actúa como reserva de semillas y refugio para especies, mientras otras islas están llenas de complejos turísticos. Allí no hay comercios, restaurantes ni hoteles, solo un restaurante sencillo para los visitantes que llegan en excursiones desde islas cercanas como Mahé.

En Xataka | Un atolón en el Pacífico Sur se ha convertido en un imán para millonarios. Su gran atractivo no son sus playas, son sus bancos

En Xataka | Un multimillonario compró una isla de Hawái para él y sus amigos. Así que los locales tuvieron que irse

Portada | Jean-Francis Martin y documental A Grain of Sand en YouTube

Advertisement

Loading Next Post...
Loading

Signing-in 3 seconds...

Signing-up 3 seconds...