
El enigma del agua en Marte ha ganado un nuevo capítulo. Misiones como Curiosity en el cráter Gale han proporcionado evidencias claras de lagos de agua líquida que perduraron durante miles o millones de años. Aunque los modelos climáticos indican que el Marte primitivo era un lugar helado con temperaturas muy por debajo del punto de congelación, esto se explica por escudos de hielo estacionales. No obstante, una de las cuestiones pendientes en la astronomía marciana es determinar la cantidad de agua que existió y el período en que estuvo presente.
Un estudio reciente, publicado en la revista científica npj Space Exploration, destaca el descubrimiento de una “línea de marea” que sugiere la presencia de un sistema hídrico interconectado en el pasado. Ignatius Argadestya, autor principal del estudio, señala que, aunque Marte es ahora un planeta seco y rojizo, “nuestros resultados indican que en épocas anteriores fue un planeta azul similar a la Tierra”.
De hecho, los investigadores han confirmado la existencia del océano más profundo y extenso conocido en Marte hasta ahora, según explica el científico, que detalla cómo medio planeta rojo era azul en aquel entonces: “un océano que cubría el hemisferio norte del planeta”.
En concreto, el equipo examinó formaciones geológicas denominadas depósitos con frente escarpado en la región de Valles Marineris, el sistema de cañones más grande del sistema solar. Utilizando imágenes de alta resolución de la cámara CaSSIS de la Agencia Espacial Europea, así como de CTX y HiRISE de la NASA (este último con una resolución máxima de 25 a 30 centímetros por píxel), identificaron estos depósitos con una morfología idéntica a los deltas fluviales terrestres, como los del Ebro o el Danubio al llegar al mar.
En Marte, el agua fluía en el pasado desde las montañas a través de canales ramificados hasta un lago o mar, donde se acumulaban sedimentos. Estos deltas terminan en un escalón abrupto situado a la misma altitud en varios puntos del planeta, entre -3.750 y -3.650 metros respecto al nivel de referencia marciano.
Esto no es una coincidencia geológica, sino la marca de un cuerpo de agua similar a un mar que mantuvo un nivel estable durante un largo período: es la orilla de un Marte antiguo. Estos depósitos se formaron entre el periodo Hesperiano Tardío y el Amazónico Temprano. Según el equipo de investigación, ese fue el momento en la historia de Marte con la mayor disponibilidad de agua líquida en su superficie.
La existencia y el tamaño de este océano marciano ya se habían propuesto antes, pero las nuevas conclusiones aportan evidencias más precisas y directas. Además, han determinado el momento del pico de agua en Marte. Los deltas descubiertos ofrecen una excelente oportunidad para analizar sus sedimentos en busca de indicios de vida, ya que donde hubo agua, podría haber existido vida.
Entre los próximos pasos está comprender cómo Marte evolucionó de tener un océano que ocupaba medio planeta a convertirse en un desierto helado. Ya hay indicios: el equipo detectó grietas de desecación y dunas sobre esos canales, lo que apunta a un proceso de secado gradual hasta volverse árido.