
Pocos aviones de carga comercial han presentado una silueta tan distintiva como el Beluga de Airbus, apodado así por su nariz similar a la del mamífero marino que le da nombre. Aunque su diseño se aleja de las formas aerodinámicas típicas, tenía una lógica perfecta para su propósito: transportar componentes grandes, específicamente de aviones. Este modelo era fundamental en la cadena logística de Airbus para ensamblar aeronaves.
Con una capacidad de carga de 47 toneladas y espacio para piezas de hasta 30 metros de largo, el A300-600ST podía llevar un ala por vuelo. En cambio, los nuevos BelugaXL permiten transportar dos alas. La compañía indicó que, con el incremento en la producción y el enfoque en logística just in time, este avance representa un cambio significativo en la eficiencia operativa.
Por instancia, en tareas como trasladar alas producidas en Broughton (Reino Unido) a las plantas de ensamblaje en Toulouse (Francia) o Hamburgo (Alemania). Al elevarse el ritmo de fabricación, los antiguos Beluga requerían más unidades o más tiempo de vuelo para cumplir con los plazos. Por ello, la flota de seis BelugaXL se convirtió en la opción principal para la logística de Airbus.
Construidos para soportar alrededor de 40.000 horas de vuelo y en servicio desde 1995, Airbus calculó en 2022 que a estas unidades retiradas de su logística interna les restaban hasta 20 años de utilidad. Por eso, les asignaron un rol nuevo: operar como aviones de carga mediante la aerolínea recién creada, Airbus Beluga Transport (AiBT). En noviembre de 2023, obtuvieron su certificado de operador aéreo.
De esta forma, atendían un segmento específico: el transporte aéreo de alta capacidad, enfocado en mover satélites, motores de aviones, helicópteros o equipo pesado. El momento era oportuno, ya que los grandes Antonov An-124 de origen soviético, usados comúnmente para estos envíos, fueron reclutados para el conflicto entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, el mercado no respondió: aproximadamente un año después, el negocio cerró por escasa demanda.
De los cinco BelugaST existentes, solo uno sigue activo: el de matrícula F-GSTC “3”. Los demás han sido retirados o aguardan un nuevo propósito. El primero (matrícula F-GSTA “1”) se jubiló en Burdeos el 21 de abril de 2021, la misma ciudad donde se despidió el F-GSTB “2” el 18 de diciembre de 2025. El F-GSTD “4” dejó de operar en Toulouse el 17 de septiembre de 2025, y el quinto se retiró en Broughton el 29 de enero pasado. El F-GSTF “5” es el único con un destino confirmado: se transformará en un aula interactiva para estudios STEM en el Reino Unido.
Al igual que ocurrió con su predecesor, el Super Guppy, España no conservará ningún Beluga. En su día, le correspondía un Super Guppy, pero lo rechazaron por falta de espacio en el Museo del Aire de Getafe. Ese avión se vendió a la NASA y aún vuela. Tampoco tuvo fortuna el prototipo del A400M en Sevilla: fue desguazado, mientras que otros ejemplares se exhiben en el museo Aeroscopia de Francia o en la planta de Airbus en Bremen.