
Las motocicletas procedentes de China están captando la atención de los conductores en España. De hecho, han logrado algo sorprendente: desplazar a las marcas japonesas tradicionales como Honda y Yamaha de los primeros puestos en ventas. Esto se debe a que sus ofertas combinan un rendimiento impresionante con precios muy competitivos.
Recientemente, visité un concesionario de Zontes para probar el modelo 368G, que actualmente es la scooter para carnet A2 más vendida en el país. Salí de la prueba convencido de comprarla, hasta que revisé los detalles menos visibles. Estos tienen mucho que ver con la táctica china para expandirse en Europa.
Si no estás familiarizado con las motos, aquí va un resumen sencillo: esta motocicleta es como el SUV con la mejor relación calidad-precio disponible. Su costo es inferior a 5.000 euros, cuenta con un motor de 368 cc y casi 40 cv de potencia, e incluye accesorios como cámaras trasera y delantera con sensor Sony, puños calefactables de serie, arranque y cofre sin llave, y una pantalla con función de mirroring para el teléfono móvil. Un equivalente de una marca convencional costaría alrededor de 1.500 euros más.
La experiencia de conducción es notablemente suave, y aunque los acabados generales son algo básicos (lo cual es comprensible por el precio), representa una opción de compra muy atractiva. Todo parecía perfecto, excepto por un inconveniente significativo.
China está logrando avances impensables hace unos años en el sector de las motos (y también en los automóviles). No se han limitado a competir con marcas menores o a buscar un nicho propio. Han llegado a Europa con el objetivo de dominar las listas de ventas y desafiar el liderazgo de las marcas establecidas, que han reinado durante décadas, en un corto período.
Para ello, en un vehículo de uso diario y recreativo como una moto, la fiabilidad es esencial. Para garantizar que las motos pasen frecuentemente por el taller, los intervalos de mantenimiento son inusualmente cortos.
En el caso de esta Zontes, el intervalo de mantenimiento es de 4.000 km. Esto significa que debes visitar el taller cada 4.000 km. Para contextualizar, competidores como la Honda 350 ADV requieren revisiones cada 12.000 km, mientras que la Yamaha Xmax 300 necesita cambios de aceite cada 5.000 km y el resto de consumibles cada 10.000 km.
La marca reconoce este inconveniente, y el modelo 2026, que llegará en verano, extenderá los intervalos a 6.000 km. Esto representa un cambio importante, ya que cada 12.000 km, una 368G actual habría pasado por el taller tres veces, mientras que la versión 2026 lo haría solo dos veces.
Zontes no es la única con este desafío. Voge, el fabricante chino que ha alcanzado el primer puesto en ventas de motos trail en España, tiene varios modelos con revisiones cada 6.000 km. Sin embargo, en sus versiones destacadas, como la 900 DSX, este intervalo aumenta a 10.000 km.
A pesar de esto, las ventas continúan. Muchos conductores no recorren distancias largas con sus motos, o están dispuestos a visitar el taller dos veces al año a cambio de un producto más equipado, completo y potente.
China ha posicionado sus motos en el top 3 de ventas incluso con este gran obstáculo. Una vez que los intervalos de mantenimiento se equiparen a los de sus competidores, el dominio será inevitable.
Imagen | Zontes