Estados Unidos enfrenta un creciente rechazo a la construcción de centros de datos para IA en múltiples estados

BlogFebruary 10, 2026

En Estados Unidos, la oposición a la edificación de nuevos centros de datos destinados a respaldar la inteligencia artificial está en aumento, y Nueva York se ha convertido en el estado más reciente en unirse a esta tendencia. Dos legisladoras demócratas han introducido una propuesta legislativa que detendría por tres años la construcción de estas instalaciones en el estado, lo que lo convierte en el sexto territorio en evaluar medidas similares en cuestión de semanas.

Las razones detrás de esta situación

El rechazo bipartidista hacia los centros de datos se ha propagado rápidamente por todo el país. En diciembre, Bernie Sanders fue el primer político a nivel nacional en solicitar una moratoria general, argumentando que era esencial “asegurar que los beneficios de la tecnología beneficien a todos, no solo al 1%”. Actualmente, desde Florida hasta Vermont, legisladores de ambos partidos están promoviendo suspensiones temporales.

De acuerdo con Wired, más de 200 grupos ambientalistas firmaron una carta que describe la expansión de los centros de datos como “una de las mayores amenazas ambientales y sociales de nuestra generación”.

Detalles de la iniciativa

La propuesta, presentada por la senadora estatal Liz Krueger y la asambleísta Anna Kelles, impone una moratoria de al menos tres años en la emisión de permisos de construcción. Durante ese tiempo, el Departamento de Conservación Ambiental y la Comisión de Servicios Públicos analizarían el impacto de estas estructuras para recomendar nuevas normativas.

Según el medio, el estado posee actualmente más de 130 centros de datos, y la demanda eléctrica asociada a nuevos proyectos ha llegado a 10 gigavatios, tres veces más que hace un año. Entre los proyectos en desarrollo se incluye un centro de 450 megavatios erigido sobre una antigua planta de carbón.

Dónde más se está produciendo

Georgia, Maryland, Oklahoma, Vermont y Virginia también han presentado este año proyectos de ley para suspender temporalmente el desarrollo de centros de datos. Aunque las iniciativas en Georgia, Vermont y Virginia provienen de demócratas, en Oklahoma y Maryland han sido impulsadas por republicanos. Según Wired, desde finales de diciembre, al menos 14 estados tenían ciudades o condados que habían detenido permisos de construcción. Virginia, con más de 60 proyectos de ley relacionados presentados este año, se ha posicionado como el centro legislativo de esta controversia.

El impacto no visible

Los centros de datos requieren enormes cantidades de energía y agua, y las comunidades locales temen un incremento en sus facturas eléctricas superior al que han experimentado hasta ahora. Como informa el medio, en Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul inició el mes pasado un plan para obligar a los centros de datos a “cubrir su porción justa”. “No creo que haya mucha gente que quiera facturas de energía más altas solo para que algún chatbot pueda corromper a un niño de 13 años en línea”, afirmó el gobernador de Florida, Ron DeSantis.

La oposición desde la base

Además de los legisladores, hay resistencia ciudadana que está deteniendo proyectos de miles de millones de dólares. Según Data Center Watch, entre marzo y junio de 2025 se pospusieron o cancelaron desarrollos valorados en 98.000 millones de dólares. En Monterey Park, California, una campaña de seis semanas resultó en una moratoria de 45 días y el compromiso del ayuntamiento de considerar una prohibición permanente.

Una mirada más profunda

Lo que ocurre en Estados Unidos con los centros de datos refleja el desafío que acompaña al avance de la IA: genera una infraestructura física cuyos costos las comunidades locales no están dispuestas a asumir. Muchas empresas prometen empleos durante la construcción, pero una vez en funcionamiento, requieren poco personal. Ofrecen ingresos fiscales, pero elevan el consumo energético y generan contaminación por ruido y emisiones.

Una encuesta de Morning Consult mostró que la mayoría de los votantes respalda la prohibición de construir centros de datos cerca de sus hogares y considera que estos son parcialmente responsables del alza en los precios de la electricidad.

Qué sigue ahora

La industria ha empezado a responder. Como detalla Wired, Microsoft presentó el mes pasado, con respaldo de la Casa Blanca, una serie de compromisos para actuar como “buen vecino” en las comunidades donde construye. Dan Diorio, vicepresidente de política estatal de Data Center Coalition, indicó al medio que la industria “reconoce la importancia de los esfuerzos continuos para educar mejor e informar al público sobre la industria”.

Las demandas de las grandes empresas tecnológicas para expandir sus operaciones chocan cada vez más con la opinión pública, y no parece que esta brecha se cierre pronto.

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