
Un sonido inesperado interrumpió la tranquilidad nocturna en Alcalá de Henares durante las noches del 9 y 10 de febrero, generando confusión entre quienes lo oyeron. Sin una explicación inmediata, el ruido se convirtió en tema de conversación en las redes sociales, donde los vecinos compartieron grabaciones en busca de respuestas. Esta incertidumbre inicial dio inicio a una situación que, con el transcurso de las horas, obtuvo aclaraciones desde instancias oficiales.
La duda comenzó a resolverse cuando el Ayuntamiento se comunicó con la Base Aérea de Torrejón de Ardoz para determinar el origen del sonido. De acuerdo con las fuentes municipales después de esta consulta, el estruendo se originó en pruebas de combustible realizadas en un avión Eurofighter, que permaneció estático en la pista durante el procedimiento.
La justificación también abarca el sitio y el momento seleccionados para las evaluaciones. Según el Ejército del Aire y del Espacio, las mediciones exigen la falta de radiación solar para evitar interferencias en los registros infrarrojos, razón por la cual se llevan a cabo de noche. Además, las pruebas se realizan al aire libre, ya que los hangares destinados a ensayos de motor no tienen el tamaño adecuado para este modelo y este tipo de procedimientos. Bajo estas condiciones, es lógico que el sonido se percibiera en zonas cercanas a la base en ciertas situaciones.
Más allá del incidente sonoro, las verificaciones tienen un fin técnico específico: determinar si el biocombustible SAF genera una firma infrarroja menor que la del combustible estándar empleado comúnmente. Esta evaluación forma parte de una serie de verificaciones realizadas durante la semana, influenciadas tanto por el método de medición como por las condiciones ambientales.
El Ejército del Aire y del Espacio ha estado impulsando el proyecto BACSI desde 2020, enfocado en integrar sostenibilidad energética y digitalización operativa en sus bases aéreas. En este contexto, se han logrado varios avances, como las primeras pruebas con mezclas de biojet en 2022, la exhibición de resultados en FEINDEF 2023 y los vuelos supersónicos con SAF en 2024, utilizando combustible fabricado en España por Repsol y combinado al 30% con combustible convencional.
La prueba final está programada para la noche de este miércoles 11 de febrero. Esto significa que el sonido que sorprendió a numerosos residentes podría oírse nuevamente en las áreas próximas a la base, aunque ahora con una distinción clave: ya se conoce su procedencia. Lo que durante dos noches fue un misterio compartido se convierte en una explicación precisa, conectada a un proceso técnico orientado hacia combustibles más sostenibles en la aviación militar.