
AYANEO ha compartido un nuevo vídeo del AYANEO Pocket Play, su primer teléfono Android diseñado para videojuegos, que incluye una pantalla deslizante que revela un controlador físico incorporado. El atractivo radica en su funcionalidad práctica: controles integrados sin necesidad de accesorios adicionales. El diseño evoca al Xperia Play, pero en este caso se muestra en acción real en las manos.
La marca ha difundido el material, y Android Authority lo ha destacado: el sistema de deslizamiento no es solo un render, y el cuerpo robusto tipo “ladrillo” prioriza el agarre, con los controles visibles durante el uso. Sin embargo, el avance revela la forma, pero no asegura el rendimiento: aún falta conocer su desempeño y duración bajo cargas intensas de juego.
Para contextualizar: AYANEO proviene del mundo de las consolas portátiles para aficionados, como se evidenció con su Pocket VERT, y ahora lo adapta a un smartphone. A diferencia de los móviles gaming tradicionales como el ROG Phone o RedMagic, la comparación inevitable es con el Xperia Play de 2011, aunque aquí el control se despliega horizontalmente y abarca toda la mano.
El componente principal es la pantalla deslizante: al moverla, surgen la cruceta, botones ABXY, teclas similares a Start/Select y gatillos posteriores. En la práctica, esto elimina la necesidad de un mando Bluetooth suelto o un soporte incómodo. Para más detalles sobre el concepto inicial, se puede consultar este primer avance, donde ya se apreciaba la orientación.
En la sección de controles también hay dos áreas táctiles laterales, destinadas a actuar como trackpad o “stick” virtual dependiendo del juego. Esta aproximación es común en emulación, pero su efectividad dependerá de la sensibilidad y el software. A diferencia de un controlador externo, todo está integrado con un equilibrio de peso uniforme.
Entre la información confirmada, AYANEO ha revelado el uso del MediaTek Dimensity 9300, un procesador de 2023 empleado en dispositivos de alta gama. Pese a su antigüedad, el chip ofrece suficiente potencia para juegos Android demandantes y emulación avanzada, siempre que el calor no cause reducciones en el rendimiento. Este detalle ya se conocía por filtraciones previas.
También se ha especificado una pantalla OLED de 6,8 pulgadas con resolución de 2400 × 1080 píxeles y 165 Hz. Esta tecnología mejora el contraste y los negros en entornos cerrados; los 165 Hz se perciben en el desplazamiento y la suavidad de los juegos. A diferencia de muchos teléfonos modernos, parece prescindir de perforaciones o muescas, optando por marcos más anchos para no interferir en modo horizontal.
Hay dos aspectos importantes a considerar: el dispositivo carece de conector jack de 3,5 mm —lo que dificulta el uso de audio cableado sin latencia para jugadores— y su lanzamiento depende de que AYANEO alcance sus metas en Kickstarter para la producción masiva —lo que añade incertidumbres como especificaciones finales o fechas de disponibilidad—.
El Pocket Play no es solo un homenaje nostálgico a un teléfono del pasado, sino que busca trazar su propia ruta. No obstante, aparte del procesador y la pantalla, que están confirmados, por ahora no se sabe la cantidad de RAM, el almacenamiento interno ni si habrá versiones diferentes. Además, no se ha mencionado si incluirá carga rápida ni las características de su batería. Solo queda aguardar más novedades.