El sistema eléctrico español está saturado: hay tanto exceso de energía que los embalses se utilizan como baterías enormes

BlogFebruary 13, 2026

Hace poco tiempo, las noticias en España se centraban en el polvo, la tierra árida y la preocupación por embalses casi vacíos. Ahora, la situación ha cambiado de forma drástica e imprevista. El ruido de fondo en el sistema eléctrico del país ya no es la alerta por sequía, sino el estruendo de las compuertas que se abren para soltar el agua sobrante.

Lo que el clima ha proporcionado en forma de lluvias intensas al comienzo de 2026 se ha transformado en una contradicción económica: existe tanta energía disponible que el mercado, creado para manejar la escasez, revela sus debilidades frente a la abundancia. El costo de la electricidad no solo ha disminuido; se ha desmoronado.

Una tormenta ideal, en el sentido literal

Una serie de borrascas procedentes del Atlántico (como Goretti, Harry e Ingrid) junto con un arranque de año excepcionalmente lluvioso han elevado la reserva hidráulica al 77,3%. Este panorama ha forzado a las plantas hidroeléctricas a operar a máxima capacidad. No se trata de una elección: muchas son instalaciones “fluyentes”, lo que implica que no pueden retener el agua y deben generarla para prevenir desbordes, inundando la red con energía económica.

Esta realidad ha generado dos escenarios contrastantes. Para los hogares con tarifa regulada (PVPC) o indexada, el dicho “año de nieves, año de bienes” se aplica de manera exacta. La factura se reduce drásticamente gracias al ingreso masivo de fuentes renovables. En cambio, la energía nuclear, pensada para operar de forma continua como base, se ha convertido en la afectada indirecta.

Los datos técnicos de Red Eléctrica confirman esta pauta. En los registros de generación del 12 de febrero, se ve cómo la energía nuclear se mantiene estable en alrededor de 5.770 MW, pero en un contexto donde la eólica supera los 17.000 MW en momentos de pico, presionando los precios a la baja y desplazando otras tecnologías.

La dinámica de un mercado desequilibrado

El sobrante de agua y viento ha causado que el precio de la electricidad se “quiebre” en las horas de menor demanda. Ya no se limita a la “curva de pato” solar al mediodía; ahora los precios cero o negativos surgen también en la madrugada. De acuerdo con El Español, en los primeros diez días de febrero se acumularon 69 horas con precios cero o negativos.

El sistema está tan sobrecargado de energía que requiere “esponjas” para absorberla. Aquí interviene el bombeo hidroeléctrico (usar electricidad para elevar agua de un embalse inferior a uno superior), que funciona como la gran batería del sistema. Los informes de REE lo ilustran claramente. Durante la madrugada del 12 de febrero, el sistema mostró un consumo masivo de bombeo para prevenir el colapso de la red, alcanzando valores de consumo (energía retirada de la red) superiores a los 1.800 MW:

  • A las 04:05 horas del 12 de febrero, el consumo de bombeo fue de -1.850 MW.
  • A las 04:55 horas, se mantuvo en -1.848 MW.

Esto demuestra que España está empleando sus embalses reversibles para “absorber” el exceso de electricidad generado por el viento y el agua fluyente mientras la demanda está baja.

Un análisis detallado de los precios

Como resultado, el precio mayorista ha caído en picado. Según Expansión, el precio medio para el 13 de febrero es de 4,38 €/MWh en el mercado mayorista (pool), un monto insignificante en comparación con años previos.

No obstante, el mercado incluye una “trampa” en los horarios para el consumidor. Aunque el promedio es bajo, la volatilidad es intensa. Las gráficas de OMIE indican una curva casi plana cerca de cero durante gran parte del día, que sube abruptamente al atardecer.

  • El valle: El 12 de febrero, el precio se mantuvo prácticamente plano y bajo durante la mayor parte de la jornada.
  • El pico (La hora prohibida): Al caer el sol y cesar la contribución fotovoltaica, coincidiendo con la cena, el precio se eleva. Entre las 20:00 y las 21:00 horas se concentra el tramo más costoso, superando los 35 €/MWh en el mercado mayorista, lo que se traduce en más de 170 €/MWh para el consumidor final debido a los peajes y cargos del sistema.

Para el consumidor astuto, las “horas baratas” se encuentran ahora de 15:00 a 16:00 horas (con precios negativos en el pool de -0,03 €/MWh) y durante la madrugada.

Proyecciones futuras

¿Se trata de un episodio aislado o de una tendencia duradera? Los expertos consultados por El Periódico de la Energía, como Javier Revuelta de la consultora AFRY, consideran que es estructural. Los mercados de futuros (forwards) para marzo y abril ya se cotizan a la baja (40€ y 25€ respectivamente).

La previsión indica que 2026 cerrará con un precio medio de unos 55 €/MWh. Esto revive con intensidad el debate sobre energía: si las renovables pueden cubrir la demanda a precios cero, la sostenibilidad económica de mantener el parque nuclear —que no puede detenerse y reiniciarse fácilmente— se complica.

El “problema” de los embalses llenos es, en esencia, la indicación de que el mercado eléctrico marginalista se resquebraja cuando la materia prima es gratuita y abundante. Para el ciudadano, la enseñanza es evidente: la electricidad es casi gratuita, pero solo si consulta el reloj antes de activar el interruptor.

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