
Ford está en busca de un vehículo chino. Motivo: disponible aquí.
Este podría ser el anuncio en la entrada de la fábrica de Ford en Almussafes, Valencia. La empresa estadounidense explora asociaciones en China para fabricar automóviles eléctricos, y Geely se perfila como una de las opciones más sólidas. No es la primera vez que surgen especulaciones sobre colaboraciones con la marca estadounidense, que ya mantiene vínculos con Volkswagen y Renault.
Pero, ¿qué rol juega Almussafes en esta situación?
La marca más reciente vinculada a Ford en los últimos días es Geely. De acuerdo con Reuters, Ford y Geely, el grupo chino dueño de Volvo, Polestar y Smart, entre otras, mantienen discusiones para fabricar vehículos en Europa en una de las instalaciones de la compañía en el continente. Además, se explora una cooperación en el desarrollo de tecnologías compartidas, como la conducción autónoma.
Reuters cita a dos fuentes familiarizadas con la información, y la compañía no ha negado que esto ocurra. “Sostenemos conversaciones con muchas empresas sobre diversos temas. Algunas prosperan y otras no”, indicaron los estadounidenses a la agencia de noticias. Por su parte, Geely no ha emitido comentarios.
No es la primera ocasión en que Ford se asocia con una firma china. En este caso, se menciona que las negociaciones llevan meses en curso y que Ford ha enviado personal al país asiático para progresar en un posible acuerdo. Coincidencia o no, Jim Farley ha viajado recientemente a China y lleva tiempo elogiando a los fabricantes chinos.
Una de esas empresas elogiadas, con la que también se ha relacionado, es Xiaomi. Farley mismo llevó un Xiaomi SU7 a Estados Unidos y ha destacado repetidamente las cualidades de este producto. El acuerdo de colaboración parece orientado a Europa, ya que los automóviles chinos enfrentan un futuro casi imposible en Estados Unidos debido al veto impuesto por el gobierno.
Las discusiones con Geely parecen tener bases más sólidas que las posibles alianzas con Xiaomi. El conglomerado automovilístico posee marcas familiares para el público europeo, como Volvo, Lotus y Smart, cuyos vehículos eléctricos no deben superar la barrera de ser percibidos como “coches chinos” en el imaginario colectivo europeo.
Sin embargo, Geely enfrenta un obstáculo: altos aranceles. Estos alcanzan hasta el 37,6% después de que la Unión Europea implementara medidas en 2024 para proteger una industria amenazada por vehículos eléctricos más asequibles. Desde entonces, el impacto de los coches chinos se ha restringido a las unidades de menor precio. Y no parece que cambie si las negociaciones entre la Unión Europea y China no avanzan.
Colaborar con Ford y usar sus instalaciones permitiría a Geely producir vehículos eléctricos sin pagar esos aranceles. Aunque los costos laborales sean más altos que en China, no necesitarían construir nuevas fábricas, ya que aprovecharían las existentes de la compañía.
En la información de Reuters se indica que “la planta de Ford en Valencia probablemente sería la fábrica involucrada en estas conversaciones, dijo una persona familiarizada con el asunto”. No obstante, hay detalles importantes a considerar.
La fábrica opera actualmente a media capacidad, con un Ford Kuga que se acerca al final de su ciclo en el mercado y no será renovado. La promesa es fabricar un vehículo multienergía de tamaño pequeño hasta 2028, cuando llegaría un coche eléctrico. Para eso, la planta requeriría una reconversión profunda, que Ford se resiste a realizar porque sus ventas de vehículos eléctricos son muy bajas.
Una solución sería un acuerdo con Geely para que la empresa china utilice estas instalaciones y realice las reconversiones necesarias. La única incertidumbre es que el plan actual implica producir un modelo pequeño con motor de combustión. Electrificar el espacio podría complicar este vehículo multienergía que Ford debería comenzar a fabricar pronto. Por ahora, el diario Levante reporta que la marca enviará una delegación en los próximos días para dialogar con los responsables de la fábrica.
Progresivamente, Ford ha caído en un dilema con el coche eléctrico que resulta difícil de resolver. La marca ha decidido que su futuro se divide en dos líneas de familia claramente diferenciadas: una producida por ellos mismos, con el sello de calidad Ford y nombres propios distintos del resto de la gama (como Mustang o Bronco), y coches de menor costo fabricados por terceros.
Europa se dirige hacia un futuro donde el coche eléctrico parece la única opción. Hasta ahora, las inversiones de Ford no han dado frutos, por lo que ha llegado a un acuerdo con Volkswagen que resultó en el Ford Explorer eléctrico y el Ford Capri. También ha firmado con Renault para que los franceses produzcan en Francia versiones del Renault 5 y Renault 4 con el emblema azul de Ford. La compañía promete que estos coches mantendrán su esencia americana.
Al mismo tiempo, Ford orienta sus modelos propios a vehículos de combustión o eléctricos de precio elevado, como el Mustang Mach-E. Esto les permite obtener márgenes de beneficio más altos y traer modelos de combustión a Europa en cantidades limitadas, cuyo alto precio justifique el aumento en el volumen final de emisiones reportado a los reguladores.
Por el momento, las primeras informaciones sugieren varias posibilidades si las negociaciones entre Ford y Geely prosperan. Primero, hay que considerar que lo que más le interesa a Geely es una fábrica capaz de producir vehículos eléctricos lo más rápido posible.
Ford tiene en Alemania una planta en Colonia renovada en 2023 para fabricar coches eléctricos. Allí produce el Explorer eléctrico y el Capri, pero la fábrica también opera a media capacidad porque sus ventas son muy bajas. Es decir, Ford ya cuenta con una instalación equipada para producir vehículos eléctricos en un plazo corto.
Aunque parezca contradictorio, Valencia tiene a su favor la necesidad de renovación y el plan de fabricar un coche multienergía. Ford podría aprovechar la alianza con Geely para reducir los costos de esa renovación o amortizar las inversiones mediante un alquiler. Además, no se sabe si Geely estaría interesada en líneas multienergía y no solo eléctricas, lo que le permitiría producir coches híbridos enchufables o eléctricos de rango extendido.
También queda por definir cómo se concretaría el acuerdo más allá de un posible uso de las instalaciones europeas de Ford. Reuters menciona nuevos desarrollos. Por ahora, Ford ya cubre su segmento inferior y medio con las colaboraciones con Volkswagen y Renault, y parece reservar el segmento de precios más altos para sí misma.
La marca estadounidense podría ganar un impulso significativo en el desarrollo de software para diferenciar sus coches de la competencia, a pesar de ser fabricados por otras compañías. Pero, además de instalaciones, Ford tiene otra ventaja. La compañía es la única que ofrece coches que se pueden conducir sin manos (aunque manteniendo la atención en la carretera) en Europa. Otro incentivo para Geely si busca mejorar sus sistemas de conducción automatizada.