Mapas magnéticos han señalado por siglos algo inusual bajo la Antártida. Por eso, hemos comenzado a perforar para descubrirlo

BlogFebruary 13, 2026

Durante años, los mapas magnéticos de la Antártida Oriental han revelado algo peculiar en la región de Princess Elizabeth Land: una anomalía magnética lineal de gran amplitud debajo de kilómetros de hielo, que se extiende paralela a la costa del continente. Los satélites y aviones la detectaban, pero nadie sabía qué tipo de roca la causaba hasta ahora.

Descubriéndolo

Como la anomalía se encontraba bajo una gruesa capa de hielo, un equipo de investigadores en una colaboración entre Rusia y China optó por la solución más directa: iniciar perforaciones.

Lo que descubrieron al usar un gran taladro no fue solo una roca magnética responsable de ese patrón único, sino la “cicatriz” geológica de un antiguo arco de islas que colisionó con el continente hace casi 1.000 millones de años, durante la formación del supercontinente Rodinia.

Un desafío

El estudio que detalla este hallazgo se enfoca principalmente en la provincia tectónica de Rayner, una zona geológicamente clave porque se considera un “cinturón móvil”. Esto significa que es un área de colisión donde antiguos bloques de corteza se presionaron unos contra otros.

El reto de la geología antártica radica en que casi todo de interés está enterrado, y en este caso, el equipo tuvo que perforar 541 metros de hielo para alcanzar la roca deseada.

¿Qué encontraron?

Lo extraído del fondo de la Antártida no fue granito común como en otras áreas, sino un núcleo de granulita máfica. Esto es significativo, ya que las granulitas son rocas metamórficas que han resistido temperaturas y presiones extremas.

Al analizar esta roca notable, se determinó que era la causante de las anomalías lineales visibles desde el espacio. Como se menciona, no es una piedra ordinaria, ya que es rica en minerales ferromagnéticos capaces de alterar el campo magnético local.

Investigando Rodinia

Con la muestra en mano, el equipo aplicó técnicas de geoquímica y datación para comparar estos datos con investigaciones previas. Se reveló una historia de violencia geológica, ya que la roca se originó como magma hace unos 970 millones de años.

Desde su formación, esta roca fue empujada a las profundidades y sometida a un intenso calor. Los datos muestran que experimentó temperaturas entre 650 y 790 ºC y presiones equivalentes a profundidades de 15 a 18 kilómetros. Por lo tanto, los investigadores concluyen que formaba parte de un arco volcánico de islas similar al de Japón. Sin embargo, lo más intrigante es que este arco no pertenecía originalmente a la Antártida, sino que fue forzado contra el continente antiguo en una colisión masiva que contribuyó a la creación de Rodinia.

La conexión india

Para comprender la importancia del descubrimiento, es necesario mirar más allá de la Antártida, ya que los geólogos han sospechado durante mucho tiempo que la provincia de Rayner en la Antártida y la provincia de Eastern Ghats en la India son regiones gemelas separadas.

Los nuevos datos respaldan esta teoría, pues las condiciones de metamorfismo de alta temperatura encontradas en esta perforación son casi idénticas a las documentadas en la India. Esto indica que hace 900 millones de años, la costa este de la India y esta parte de la Antártida estaban unidas, formando una vasta cordillera creada por el choque de placas tectónicas.

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