
Ryanair progresa en su iniciativa para establecer un taller de mantenimiento de motores en Sevilla, con una inversión que supera los 500 millones de euros. Según informa ABC, la aerolínea irlandesa ha sellado un pacto a largo plazo con CFM International para el suministro de componentes, valorado en alrededor de 800 millones de euros al año. Estas son novedades positivas para la capital andaluza, aunque resultarían aún más favorables si la misma empresa no hubiera ajustado sus operaciones para suprimir varias conexiones en Sevilla.
Ryanair está desarrollando una completa red de instalaciones industriales que posicionará a Sevilla como uno de sus dos hubs clave de mantenimiento en Europa. La ubicación precisa aún no se ha revelado, pero la compañía indica que entrará en funcionamiento en 2029 y respaldará la flota que vuela en Europa occidental.
Este no será el único centro, ya que Ryanair planea construir otra instalación similar en una ciudad de Europa oriental, pendiente por confirmar. De acuerdo con ABC, ambas estructuras permitirán a la aerolínea manejar internamente el mantenimiento de casi 2.000 motores de sus Boeing 737, una labor que hasta ahora realizaba CFM International en sitios fuera de Europa.
El memorando suscrito con el productor francoestadounidense (participado al 50% por Safran Aircraft Engines y GE Aerospace) obliga a Ryanair a comprar directamente todos sus repuestos para respaldar una flota que se expandirá hasta 800 aviones, según detalla el medio. El convenio abarca los motores CFM56-7B y LEAP-1B que equipan los Boeing 737 Next Generation y los 737 MAX. Una vez que los talleres estén activos, el valor del acuerdo excederá los 1.000 millones de dólares anuales (839 millones de euros), como afirmó el CEO Michael O’Leary.
Como señala el medio, este proyecto de centro de reparaciones se une al hangar de mantenimiento pesado que Ryanair gestiona desde 2019 cerca del aeropuerto de San Pablo, donde lleva a cabo revisiones exhaustivas de hasta cinco aeronaves al mismo tiempo. Sin embargo, ambas instalaciones operarán de manera independiente. El hangar se dedicará únicamente al mantenimiento integral de los aviones, mientras que el nuevo taller se enfocará exclusivamente en la reparación mecánica y el monitoreo de motores. Según ABC, se prevé que la infraestructura tenga una duración de al menos 30 años.
No todas las acciones de Ryanair traen beneficios para Sevilla, ya que la ciudad perderá siete enlaces aéreos este verano. El aeropuerto de San Pablo pasará de 56 rutas operadas por la aerolínea irlandesa a 49 destinos. Entre las conexiones suprimidas se incluyen Santiago de Compostela, Gran Canaria y Tenerife Norte en el ámbito nacional, así como Weeze-Dusseldorf, Nuremberg, Frankfurt Hahn y Viena en el internacional.
Esta reducción de operaciones en aeropuertos regionales españoles no es inesperada. Ryanair se concentra en su plan de minimizar actividades en aquellos aeropuertos que considera poco competitivos debido a sus tarifas. La aerolínea ha eliminado en tres ajustes consecutivos 1,2 millones de asientos en aeropuertos regionales del país, reasignando esa capacidad a mercados como Albania, Italia, Marruecos, Eslovaquia y Suecia.
El cierre de bases en otros aeropuertos españoles impacta indirectamente en Sevilla, según explicó la compañía a ABC, al eliminar conexiones que salían desde esas localidades.
A pesar de la eliminación de destinos, Ryanair incorporará 17 frecuencias semanales en 12 rutas existentes desde Sevilla. Lisboa ganará tres vuelos adicionales, Birmingham, Manchester y Bolonia sumarán dos cada una, mientras que Edimburgo, Bruselas, Catania, Bérgamo, Milán Malpensa, Pisa, Ibiza y Valencia agregarán un vuelo semanal extra. Además, como indica ABC, la aerolínea introducirá este verano dos rutas hacia Polonia: Cracovia y Breslavia.
La aerolínea irlandesa maneja el 40% de las conexiones aéreas en este aeropuerto, y uno de cada cuatro aviones que despegan del terminal pertenece a ella. Según ABC, en 2025 transportó cuatro millones de pasajeros desde San Pablo, lo que representa un aumento del 1.900% en comparación con los 200.000 de hace 20 años, cuando inició operaciones en la ciudad.