
Un elemento clave para que España logre una transición energética y digital es contar con un número suficiente de ingenieros e ingenieras que satisfagan la demanda.
Aunque cada vez surgen más titulaciones con el término de ingeniería, la verdad es que hay menos profesionales con la autorización legal para llevar a cabo la transformación del país, según indica el III Informe del Instituto de Graduados en Ingeniería e Ingenieros Técnicos de España. Además, la disponibilidad se está limitando a comunidades específicas. Y esto representa un inconveniente.
La ingeniería habilitante es la que proporciona competencias legales para aspectos como infraestructuras y seguridad, por ejemplo, la que asegura que un puente no colapse. Con áreas tradicionales como Ingeniería Civil, Minas o Naval en declive, España podría perder autonomía y competitividad al depender de importaciones para la aprobación de sus proyectos vitales. Jose Antonio Galdón, presidente de INGITE, explica las implicaciones: “Sobre los estudiantes, que acceden a Grados con denominación de Ingeniería sin una salida profesional clara, y sobre la sociedad, que necesita ingenieros con atribuciones y responsabilidad para garantizar la seguridad, la calidad y la sostenibilidad de las infraestructuras y servicios”.
Por otra parte, la ausencia de una oferta completa en algunas comunidades fuerza al talento a migrar, lo que deja sin capacidad técnica a regiones que requieren profesionales de ingeniería para impulsar y consolidar su industria.
Hace dos décadas, los estudiantes de ingeniería constituían el 24% del total de universitarios, y en la actualidad esa proporción ha bajado al 17%, como detalla el COIGT. Las ingenierías son las que han perdido más alumnado, y este se agrupa alrededor de la ingeniería informática y ramas tecnológicas nuevas. Aunque la participación femenina en ingeniería es del 23% en general, es en estas áreas donde se concentra más.
Por otro lado, ingenierías como Minas y Energía, Topografía, Civil o Naval continúan en descenso, y en algunas comunidades autónomas ya registran menos de 10 titulados. A pesar de que hay miles de graduados cada año, se calcula que en España existirá un déficit de 200.000 ingenieros en la próxima década para cubrir la demanda.
El informe de INGITE confirma un patrón observado en estudios anteriores: los grados no habilitantes, es decir, aquellos que no permiten el ejercicio de la profesión regulada, han aumentado considerablemente y ya representan el 53% del total. En contraste, las habilitantes se estancan e incluso disminuyen en algunas comunidades autónomas. La reducción ha sido particularmente severa en lugares como Asturias (-28,56%), Castilla y León (-28,79%) o Extremadura (-34,02%).
El informe destaca especialmente a La Rioja. Esta pequeña comunidad del norte del país lidera con un aumento explosivo del 190% en ingeniería. Sin embargo, hay un detalle: esto se debe a las titulaciones no habilitantes, que han crecido un 431%, pasando de 433 a 2289 matriculados. En el polo opuesto se encuentra Extremadura, que registra la mayor caída en el alumnado, con un 20,25% menos.
De acuerdo con el informe, las comunidades autónomas que reúnen el mayor número de estudiantes de ingeniería y titulados son Andalucía, Catalunya, Comunidad Valenciana y Comunidad de Madrid. Además de por su mayor población, esto ocurre porque solo Andalucía, Madrid y Catalunya ofrecen todas las ramas de ingeniería, lo que evidencia una desigualdad territorial en el acceso a estos estudios.
El auge de los títulos no habilitantes es especialmente notable en las universidades privadas, un sector que se expande rápidamente en el país, aunque de manera irregular. Así, mientras que en Illes Balears, Castilla-La Mancha y Extremadura no existen este tipo de centros y Galicia inauguró el primero en 2022-2023, en Madrid hay 13 según los datos de la propia Comunidad. Desde el curso 2015-2016, las comunidades autónomas donde más ha aumentado el número de titulaciones en entidades privadas han sido Andalucía (de dos a nueve), Aragón (de tres a nueve) y La Rioja (de dos a siete).