
El lanzamiento de los robotaxis de Tesla ya es una realidad, aunque, como ocurre frecuentemente con las iniciativas de la empresa de Elon Musk, los detalles finos son cruciales. En esta ocasión, esos detalles están relacionados con el comportamiento de los usuarios.
Si creías que la ausencia de un conductor humano te permitía tratar el vehículo con descuido, estabas equivocado. Tesla ha implementado una nueva política de cargos por limpieza en sus autos autónomos, y las penalizaciones por dejar el interior sucio pueden resultar costosas.
La información surgió a través del filtrador habitual de la marca, Sawyer Merritt, quien compartió el nuevo esquema de penalizaciones que Tesla aplicará de forma automática a los usuarios menos considerados. El propósito es evidente: “mantener un entorno limpio y cómodo para todos los pasajeros”.
Las tarifas se clasifican en dos niveles, según la intensidad del desorden dejado atrás:
El proceso parece ser automatizado. Al concluir el viaje, la compañía evaluará el estado del vehículo (probablemente mediante cámaras internas y sensores) y, si se determina que se requiere una limpieza adicional, se aplicará el cargo correspondiente.
Recibirás una notificación por correo electrónico sobre el incidente, y el recibo de tu viaje se actualizará en la aplicación con el monto extra.
¿Qué ocurre si consideras que el cargo es injusto? Tesla ofrece una opción para reclamar. Si piensas que te han cobrado por una mancha preexistente, puedes contactar al servicio de atención al cliente y seleccionar la opción 7. Sin embargo, dada la cantidad de cámaras en estos vehículos, podría ser complicado probar tu caso.
Por lo tanto, la próxima vez que uses un robotaxi como el futuro Tesla Cybercab, es mejor reservar tu café para cuando llegues a destino. Tu billetera lo apreciará.