
Si el internet no alcanza al avión, entonces que el avión se acerque al internet. Eso parece haber pensado un pasajero de Azul Linhas Aereas, quien, junto con alrededor de un centenar de compañeros de viaje, iniciaba los primeros momentos de su trayecto. El vuelo partió desde tierra, pero aún no ha concluido por completo. El individuo intentó acceder a la red durante el despegue con una antena de Starlink y una batería que excedía ampliamente el límite de capacidad permitido.
El vuelo ya aterrizó, pero la situación no ha terminado. La aerolínea está investigando el incidente en este momento.
El pasajero compartió su ingenio en Instagram con este mensaje: “¿Quién no ha sentido la frustración de embarcar en un vuelo de cuatro horas sin internet? Cuando subes al avión y el WiFi no funciona… ¡Tus problemas se acabaron”.
En el video, se observa cómo el viajero coloca la antena de Starlink en la ventana y la fija con la persiana. Un cable conecta la antena a una batería de gran tamaño almacenada en el bolsillo del asiento delantero.
Starlink es un servicio de internet satelital creado por SpaceX, la compañía de Elon Musk. Su sistema es simple: miles de satélites orbitan la Tierra para proporcionar conexión a través de una pequeña antena, permitiendo acceso a internet en cualquier lugar del mundo, por remoto que sea.
El usuario instala la antena y la orienta hacia el cielo. La señal recibida se procesa en un router incluido en el paquete, que distribuye la conexión para que los dispositivos se unan a la red. Su latencia es mayor que la de la fibra óptica, por lo que no compite con las conexiones residenciales; está diseñado para áreas sin cobertura 4G o 5G.
Por supuesto, opera de la misma forma que si la antena estuviera en el suelo. En este caso, el pasajero colocó la antena en la ventana, apuntando al exterior para optimizar la recepción. Por lo demás, es idéntico a contratar Starlink para uso doméstico.
De hecho, Starlink se ofrece a las aerolíneas. Aunque ha generado tensiones recientes entre Elon Musk y Michael O’Leary, CEO de Ryanair, el servicio estará disponible este año en vuelos de Iberia, British Airways o Vueling. Las pruebas iniciales con United Airlines resultaron muy positivas.
Starlink mejora las opciones existentes, ya que los aviones suelen conectarse vía satélite para ofrecer internet, pero la demanda creciente de ancho de banda por parte de los pasajeros y sus aplicaciones ha reducido la velocidad disponible por dispositivo a bordo.
Sin embargo, la acción de este pasajero es un riesgo real que la aerolínea está examinando. Según el medio brasileño Correio do Estado, la antena de Starlink se alimentaba de una batería portátil de 60.000 mAh, con 222 Wh de capacidad, lo que supera con creces el límite de 100 Wh permitido en aviones por los reguladores de aviación en Brasil.
Las baterías portátiles de gran tamaño pueden ser peligrosas en vuelo, razón por la cual las autoridades aeronáuticas restringen su tamaño y cantidad. Estas baterías podrían incendiarse por una fuga térmica causada por sobrecalentamiento o un impacto que genere un cortocircuito.
El problema es serio en tierra, pero puede ser mucho peor en un avión en operación, ya que las baterías de ion-litio son difíciles de extinguir y liberan gases tóxicos para la salud. Por eso se limita su tamaño, para que cualquier incidente sea controlable por la tripulación.
Foto | Wikimedia y Fallon Micheal
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