Razones detrás de las críticas de Macron a las renovables españolas: Francia busca salvaguardar su sector nuclear a cualquier precio

BlogFebruary 11, 2026

Emmanuel Macron ha intervenido directamente en la controversia. Durante una entrevista con importantes periódicos europeos, el líder francés ha cuestionado el núcleo del sistema energético de España, describiendo como “falso” el debate acerca de la escasez de interconexiones. Detrás de sus declaraciones se encuentra una preocupación geopolítica: no se trata de una evaluación técnica sobre la estabilidad de la red, sino de una protección territorial para una nación con fuerte presencia nuclear que percibe una amenaza en la energía económica proveniente de su vecino sureño.

La acusación explícita

“El desafío de España radica en su enfoque completamente renovable que su red interna no puede manejar”, afirmó Macron de manera rotunda en El País. El presidente enfatizó que el corte de energía en España “no guarda relación con las interconexiones”, sino con la inestabilidad inherente de las fuentes renovables. Esta declaración surge en un instante estratégico: de acuerdo con el Financial Times, Macron aprovecha las amenazas externas —como la crisis en Groenlandia y las fricciones con Estados Unidos— para demandar “Eurobonos” y una centralización financiera, solicitando mayor integración europea para su deuda al tiempo que erige barreras físicas en los Pirineos.

La fortaleza nuclear

La razón subyacente es la viabilidad económica de París. Francia ambiciona convertirse en la “batería de Europa” y su programa de inversión nuclear por 300.000 millones de euros requiere rentabilidad con urgencia. Si España satura el mercado con energía solar a bajo costo, el enfoque nuclear francés —centralizado y de alto precio— pierde ventaja competitiva. Macron ya actúa para resguardarse: ha establecido un acuerdo con el canciller alemán Friedrich Merz para categorizar el “hidrógeno rosa” (de origen nuclear) como verde, protegiendo así su tecnología ante el crecimiento solar del sur.

Una isla energética impuesta

Las cifras contradicen la narrativa del Elíseo sobre la autosuficiencia. España continúa siendo una “isla energética” con solo un 2,8% de interconexión, muy por debajo del objetivo del 15% establecido por la UE. Tal como indicaron las ministras de España y Portugal en una misiva, Francia ha omitido deliberadamente los proyectos clave de Aragón y Navarra en su plan de red para 2025-2035. Además, datos de Ember revelan que, durante el corte de energía, España exportaba electricidad a Francia porque los reactores franceses estaban inactivos, demostrando que el obstáculo es la falta de salidas, no la producción.

El ejemplo de Dinamarca

La idea de la “inestabilidad renovable” se desmorona al observar el norte. Con más del 80% de su generación proveniente del viento, no experimenta cortes porque está altamente interconectada al Nord Pool, equilibrando su carga de inmediato con Alemania y Noruega. En contraste, la “estabilidad nuclear” promovida por Macron muestra debilidades: el verano pasado, los reactores franceses se detuvieron no por ausencia de viento, sino porque los ríos Ródano y Garona estaban demasiado calientes para enfriarlos, elevando los precios en Europa mientras la solar española continuaba operativa.

El estrangulamiento de la energía solar

El obstáculo francés genera un impacto concreto. Sin interconexiones, España enfrenta curtailment —desperdiciando el 7% de su energía limpia porque no encaja en la red—, lo que hace caer los precios a cero y perjudica a los inversores. En su entrevista con El País, Macron insta a un “despertar europeo” para evitar ser dependientes de China o Estados Unidos. No obstante, al mantener cerrados los Pirineos, transforma efectivamente a la Península Ibérica en un dependiente energético de Francia, obstaculizando la autonomía estratégica que él mismo defiende.

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