
Databricks ha completado una ronda de financiación que supera los 7.000 millones de dólares (5.000 millones en capital y 2.000 millones en deuda), lo que eleva el valor de la compañía a 134.000 millones de dólares. Se trata de una suma impresionante para una empresa de la que la mayoría de las personas nunca ha escuchado hablar.
La compañía con sede en San Francisco no es, en términos técnicos, una empresa de inteligencia artificial. Su enfoque principal es la gestión y el análisis de datos a gran escala para empresas. Databricks ofrece la infraestructura subyacente que permite a otras compañías almacenar, procesar y obtener valor de volúmenes masivos de información.
Sin esta base, sería imposible entrenar modelos de IA.
Databricks representa el actor discreto en el auge de la IA. Mientras que compañías como OpenAI, NVIDIA o Google dominan los titulares, son empresas como esta las que construyen la estructura esencial que hace posible todo lo demás.
Su valoración alcanza los 134.000 millones de dólares sin haber cotizado en bolsa. Esto la posiciona por encima de gigantes tecnológicos establecidos, al mismo nivel que Qualcomm o Sony, y superando a Xiaomi o Adobe. Lo logra con un modelo de negocio menos llamativo pero más rentable: infraestructura B2B que genera márgenes brutos superiores al 80%.
Los datos financieros de Databricks reflejan un crecimiento que respalda el entusiasmo de sus inversores.
La involucración de JPMorgan Chase, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Microsoft y fondos soberanos como el de Catar en esta ronda reciente indica mucho: estos inversores clave están respaldando la infraestructura, no las aplicaciones finales.
El mensaje subyacente es algo que se ha repetido desde los primeros meses después del lanzamiento de ChatGPT: en la competencia de la IA, quienes suministran las herramientas básicas pueden ganar más que quienes persiguen el tesoro. Databricks brinda la plataforma donde las empresas almacenan sus datos privados y entrenan modelos personalizados, algo que las APIs públicas de OpenAI o Anthropic no pueden proporcionar.
Su CEO, Ali Ghodsi, ha declarado que “ahora no es un buen momento para salir a bolsa”, a pesar de que la empresa cumple con todos los requisitos financieros para hacerlo. La estrategia implica acumular suficiente efectivo para resistir cualquier ajuste del mercado similar al de 2022.
Dado el nerviosismo que generan los titulares sobre gastos de capital, resulta lógico crear una reserva para enfrentar posibles imprevistos.
Databricks marca un cambio significativo en la estructura del sector tecnológico.
La compañía también se está expandiendo más allá de su negocio habitual con productos como Lakebase, una base de datos diseñada específicamente para agentes de IA, o Genie, un asistente conversacional que permite a los empleados consultar datos empresariales mediante lenguaje natural.