
El mundo se separa entre aquellos que dependen de la cancelación de ruido para su día a día y los que aún no la han experimentado, y nadie escapa a esta división. Como era de esperar, formo parte del primer grupo desde hace varios años. En una ocasión, me puse los Sony WH-1000XM4 (el modelo de diadema) que utilizo diariamente, y desde ese momento no imagino viajar o trabajar sin auriculares equipados con cancelación de ruido.
Cada vez que pruebo unos auriculares con cancelación de ruido de Sony, ocurre algo peculiar: al principio, creo que no superarán la cancelación de ruido de la versión anterior. Siempre termino retractándome. Esta ocasión no fue diferente. Desde el comienzo, puedo afirmar que los Sony WF-1000XM6 quizás no hayan mejorado su nombre, pero sí han superado a su predecesor. Y no solo en cuanto a cancelación de ruido.
La última versión de los auriculares TWS con cancelación de ruido de Sony se ha esforzado para competir en un mercado cada vez más disputado. Sony no solo enfrenta a los AirPods Pro 3, sino que marcas como Huawei, Samsung o Bose están alcanzando niveles elevados de cancelación de ruido y calidad de audio. Sony ha proporcionado una de las mejores experiencias de cancelación de ruido en el mercado durante años, y ahora debe confirmar si mantiene ese dominio.
Los auriculares TWS de Sony han ido progresando, y afortunadamente, en cada edición han disminuido el tamaño y el peso tanto de los auriculares como de su estuche de carga, lo que ha potenciado la comodidad y la ergonomía.
Los WF-1000XM6 son un 11% más delgados, lo que facilita un mejor ajuste en el pabellón auditivo y reduce cuánto sobresalen en comparación con modelos previos. El diseño se mantiene leal a sus antecesores, optando por el formato de botón en lugar del tipo con varilla. De acuerdo con los ingenieros de Sony, este diseño es esencial para preservar el rendimiento sonoro y las capacidades de cancelación de ruido.
Los WF-1000XM6 son más alargados que la generación anterior y cuentan con dos pequeños círculos microperforados en la parte externa. Estas rejillas son más notorias en el modelo de color gris (que Sony describe como plata) que en el negro, y debajo de ellas se encuentran los micrófonos que permiten la cancelación de ruido.
El tacto de los auriculares es muy placentero, con una textura rugosa pero suave, similar a una piedra pulida por el agua. Sus formas suaves y redondeadas permiten colocarlos en el pabellón auditivo sin irritaciones ni presiones.
En este aspecto, debo señalar que soy particularmente exigente con los auriculares in-ear, y cualquier presión inadecuada me molesta rápidamente. No obstante, durante esta prueba los usé por horas sin ninguna incomodidad o cansancio. Eso sí, es crucial seleccionar las almohadillas del tamaño correcto para cada oído. Para garantizarlo, Sony incluye cuatro pares de diferentes tamaños.
Lo que sí experimenté fue un temor constante a que se cayeran, ya que este formato se apoya completamente en el pabellón auditivo, a diferencia de los modelos con varilla donde el “bastón” se posa sobre el lóbulo de la oreja.
En realidad, eso se quedó en un simple temor, porque no se movieron ni un milímetro incluso al caminar. Sin embargo, no considero que sean ideales para deportes o actividades de alto impacto.
La superficie exterior de los auriculares es táctil y responde perfectamente a los gestos de control. En la parte interna trasera se localizan los contactos de carga y el sensor de proximidad que detecta cuando los llevas puestos para conectar al dispositivo vinculado o pausar la música automáticamente al quitártelos.
Sony ha mantenido su elección por almohadillas de espuma de poliuretano en vez de las habituales de goma, para mejorar la fijación y la comodidad, ya que este material se adapta mejor al canal auditivo y reduce la presión.
Aun así, el cambio más significativo en esta línea premium de auriculares TWS de Sony está en el estuche de carga. La evolución de la marca en sus estuches ha pasado de modelos grandes que ocupaban todo el bolsillo, como en los WF-1000XM2 y 1000XM3, a versiones más compactas en los modelos recientes.
El estuche actual es compacto, con un acabado que combina con los auriculares y un diseño elegante y moderno que se puede colocar de pie sobre una mesa y llevar en el bolsillo del pantalón, algo que no todos los estuches de Sony pueden ofrecer.
Uno de los elementos fundamentales en la experiencia de uso de los auriculares, curiosamente, no reside en los auriculares mismos, sino en el smartphone. Se trata de la aplicación Sound Connect de Sony, que permite ajustar todas las funciones y el comportamiento de los auriculares.
¿Es posible usarlos sin ella? Sí, porque los WF-1000XM6 son compatibles con Google Fast Pair y con iOS. Sin embargo, sin la app de Sony, se pierden muchas de las funciones que distinguen a estos auriculares de otros.
Desde la aplicación se pueden configurar los tres modos básicos de escucha: con cancelación de ruido, sonido ambiente o desactivado. Además, es posible establecer que el modo de escucha se ajuste automáticamente al caminar, correr, usar transporte público o detenerse. Por ejemplo, se puede configurar que la cancelación de ruido se desactive al caminar para evitar accidentes, y se active al subir al autobús.
También se puede vincular el comportamiento o la lista de reproducción a la ubicación, como activar la cancelación de ruido al llegar al trabajo, sin necesidad de cambiarlo manualmente en cada escenario. No obstante, alternar entre modos es tan simple como tocar el auricular izquierdo.
El inconveniente de esta comodidad del control de sonido adaptativo es que el usuario cede algo de privacidad. La app utiliza la ubicación y los giroscopios del móvil para detectar la posición, el modo de desplazamiento e incluso lo que se está escuchando.
A la función Speak to Chat, que silencia la música al detectar que estás hablando, se añade una característica ya presente en los auriculares de diadema de la marca japonesa. Al mantener el dedo sobre el auricular izquierdo, se silencia la música y se activa el modo ambiente, permitiendo escuchar a alguien sin remover los auriculares.
El grado de personalización de la experiencia desde la aplicación, junto con la información que proporciona, hace que valga la pena instalarla y explorar sus opciones durante unos minutos.
La antena Bluetooth de los WF-1000XM6 es 1,5 veces más grande que la de la versión anterior, lo que mejora la calidad de la conexión y la estabilidad en la transmisión de datos. En este sentido, no he detectado latencia al ver vídeos o jugar desde el móvil o el portátil.
Uno de los efectos comunes (e inevitables) de la cancelación de ruido es lo conocido como “efecto submarino”. El aislamiento es tan fuerte que genera una sensación de compresión auditiva, como si se estuviera