
El Consejo Europeo de Editores (EPC) ha interpuesto una queja formal por prácticas anticompetitivas ante la Comisión Europea contra Google, enfocada en AI Overviews y AI Mode. Las alegaciones incluyen el uso de material periodístico sin permiso ni remuneración, el desvío de tráfico hacia Google y el abuso de su posición dominante en las búsquedas en línea. El acuerdo que ha funcionado durante años —donde Google indexa el contenido y los medios obtienen visitas— se ha visto interrumpido porque la IA retiene a los usuarios sin redirigirlos a las fuentes originales.
Según Android Headlines, la denuncia destaca que los usuarios acceden a la información sin necesidad de clicar en los artículos originales. Algunos medios han experimentado reducciones de tráfico de hasta el 40 % desde su implementación. Esto no es un detalle menor: afecta a los ingresos por publicidad y suscripciones que mantienen las redacciones operativas.
Estos resúmenes de texto son el origen de la controversia.
Christian Van Thillo, presidente del EPC, lo resume así: «Se trata de detener a quienes emplean su poder en el mercado para apoderarse de contenido sin consentimiento, sin una compensación adecuada y sin proporcionar una manera realista de salvaguardar el periodismo». El inconveniente es mayor: los editores no pueden impedir el rastreo de Google para AI Overviews sin sacrificar su visibilidad en las búsquedas generales. No existe una opción de exclusión selectiva que distinga entre funciones.
Google ha implementado AI Overviews en más de 100 países y, desde mayo de 2025, incorpora anuncios en esos resúmenes. De esta forma, monetiza contenido de terceros mientras reduce las visitas a las fuentes. OpenAI ha establecido acuerdos con The New York Times, Anthropic con Reuters y Perplexity con Associated Press. En cambio, Google no ha firmado licencias con medios europeos y, de acuerdo con la denuncia, utiliza su dominio para evadirlo.
La posición de Google es que sus herramientas de IA resaltan contenido de alta calidad y que los editores disponen de controles simples. Un portavoz indicó que «estas afirmaciones inexactas buscan detener nuevas funciones de IA beneficiosas que los europeos desean». Sin embargo, los controles existentes obligan a optar entre proteger el contenido o perder visibilidad. Renunciar a aparecer en Google Search no es viable para la mayoría de los medios.
El EPC cita el artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la UE, que prohíbe el abuso de posición dominante. Esta denuncia fortalece la investigación preliminar que Bruselas inició en diciembre de 2025 sobre IA generativa en búsquedas. La Independent Publishers Alliance presentó una queja similar en 2025, la CMA británica recibió otra respaldada por Movement for an Open Web y Foxglove, y en Estados Unidos, una compañía de edtech demandó a Google por pérdida de suscriptores.
Van Thillo agrega que «AI Overviews y AI Mode debilitan el acuerdo económico que ha sostenido la web abierta». Si las redacciones pierden la capacidad de atraer anunciantes, el impacto no es solo financiero: la diversidad de la prensa se ve en riesgo. No se refieren a escenarios futuros, sino a despidos y cierres que ya ocurren en algunos países europeos.
Bruselas ha impuesto modificaciones en casos similares a Meta, Apple y Amazon. Con medios que pierden cuatro de cada diez visitas y sin compensación aparente, lo que Google presentó como una mejora en el buscador se ha transformado en un desafío regulatorio que definirá la convivencia entre IA generativa y periodismo profesional en Europa. Por ahora, Google no ha suscrito acuerdos de licencia.
Google responde con datos agregados sin detallar si los clics han disminuido desde la introducción de AI Overviews. La Comisión Europea examina cómo Google utiliza contenido web para entrenar su IA. Esta denuncia formal del EPC aumenta la presión. Podría resultar en multas o alteraciones obligatorias, particularmente con el Reglamento de Mercados Digitales que impone deberes adicionales a las grandes plataformas.