
La industria de los semiconductores ha encendido las alarmas de emergencia. A diferencia de la escasez de chips en 2020, esta nueva crisis no surge de una combinación perfecta de factores y tiene un origen claro: la inteligencia artificial. El auge de esta tecnología y la expansión masiva de centros de datos han generado una ruptura en el suministro de todos los componentes informáticos. Si las principales compañías globales han sido sorprendidas, las empresas chinas no son una excepción. De hecho, SMIC ha confirmado que los tiempos difíciles han llegado.
Crisis (sin bromas…). A estas alturas, no hace falta presentar el panorama. El mercado de la memoria RAM está colapsado porque los principales actores (Samsung, Micron y SK Hynix) se han enfocado en producir memoria para centros de datos. Los informes indican que NVIDIA podría evitar lanzar GPU para consumidores este año, ya que requiere todas las obleas disponibles para fabricar GPU orientadas a la IA. Tras el aumento en los precios de los SSD, los procesadores podrían ser los siguientes.
Hace unos días, un reporte de Reuters señaló que Intel y AMD están informando a sus clientes chinos que los nuevos envíos de CPU para servidores tardarán más. Aunque a menudo se menciona a NVIDIA como la única proveedora de componentes para centros de datos, los chips Threadripper de AMD y Xeon de Intel son elementos esenciales en los servidores.
Según fuentes de Reuters, AMD ha notificado un incremento en los plazos de entrega de ocho a diez semanas. En el caso de Intel, cuyas ventas en China representan el 20% de sus ingresos totales, se indica que los Xeon de cuarta y quinta generación se están racionando y, además, subiendo un 10% en precio. Al igual que con otros componentes, no logran satisfacer la demanda.
Desde Reuters señalan que AMD confía en su relación con TSMC para mantener la cadena de suministro. Sin embargo, TSMC está bajo una presión intensa para abastecer a todos sus clientes. NVIDIA ejerce influencia, Qualcomm necesita sus procesadores para móviles de gama alta este año, y son ellos quienes fabrican los procesadores de Apple.
SMIC -Semiconductor Manufacturing International Corp- es la principal compañía china de semiconductores. En los últimos años, ha ganado relevancia al desafiar las restricciones estadounidenses y proporcionar chips de alto rendimiento a Huawei. También representa una gran esperanza, junto con Huawei, para desarrollar una GPU que compita con las de NVIDIA. Zhao Haijun, codirector ejecutivo de SMIC, ha hablado públicamente y no ha sido nada optimista.
SMIC está generando más ingresos gracias a la demanda, pero su capacidad de producción es limitada, al punto de que considera que la industria ha entrado en “modo de crisis”. “Los clientes no se atreven a hacer pedidos porque nadie sabe cuántos chips de memoria estarán disponibles y, por tanto, cuántos pedidos de teléfonos, automóviles u otros productos podrán construir”, afirmó a los inversores.
De hecho, análisis de Counterpoint reflejan esta crisis con un dato: 2,5%. Es lo que habría bajado el pronóstico de envío de teléfonos de Honor, OPPO y Vivo para los próximos meses. Esto lleva a que los fabricantes reserven en varios proveedores, algo que Zhao ha comparado con el comportamiento de “doble reserva” que se ve en una aerolínea.
“Si una aerolínea tiene las reservas llenas, los pasajeros inmediatamente reservarán con otra, haciendo que las reservas totales parezcan infladas aunque la demanda real no haya aumentado proporcionalmente”. En esencia, si la capacidad de producción es limitada, pero las empresas que necesitan chips reservan a varios proveedores que dependen de una misma fuente, parece que la demanda es enorme, aunque en realidad no lo sea tanto. El resultado es el mismo: el sistema se satura.
El comentario sobre la doble reserva no es la única observación notable de Zhao. Es claro que, independientemente de si pueden manejar la demanda, SMIC se beneficia porque las empresas chinas ávidas de chips para desarrollar su IA (de la que lanzan nuevos modelos constantemente) están comprando componentes para sus centros de datos. El ejecutivo ha comentado que “nadie ha pensado realmente en qué harán exactamente esos centros de datos, pero a las empresas les encantaría construir la capacidad total de los próximos 10 años en apenas uno o dos años”.
“Es como construir estaciones de tren y autopistas de alta velocidad incluso si aún no hay tantos automóviles que las necesiten” – Zhao Haijun
Pero se trata de estar presentes, de asegurar un lugar en la mesa donde se define la conversación que, esperan, marque el futuro. Las grandes tecnológicas estadounidenses planean invertir más de 650.000 millones de dólares solo en 2026, un aumento significativo si consideramos que la inversión fue de 400.000 millones en 2025.
Si miramos la estimación global, incluyendo a Alibaba, ByteDance o Tencent, la proyección es de tres billones de dólares para los próximos cinco años.
Ante la crisis, surge la oportunidad. Ya se ha mencionado que AMD, Intel o NVIDIA están saturadas. También Samsung, SK Hynix y Micron en el sector de la memoria, y en ese contexto, ciertas empresas pueden ganar terreno rápidamente. SMIC es una de ellas, atendiendo la demanda de clientes locales, pero fabricantes de memoria como CXMT o YMTC, que antes no destacaban, tienen una chance.
Ya se ha reportado que fabricantes de PC como Asus, Dell o HP están considerando comprar memorias de CXMT y que Lenovo ya ha comenzado a hacerlo. Y no solo es una oportunidad para compañías chinas: Intel tiene una colaboración con la japonesa SoftBank para competir con Samsung y sus memorias HBM4. Incluso ByteDance estaría desarrollando su propio chip de IA.
El problema persiste como se ha discutido desde hace tiempo: por mucho que aumenten la producción y surjan nuevos jugadores, todos participan en el mismo juego, destinando la mayor parte de su producción a la construcción de centros de datos. Y esto continuará durante los próximos siete años, según el CEO de NVIDIA…