
Algunos trayectos cortos todavía dependen de barcos de movimiento lento o de infraestructuras aéreas que no siempre resultan prácticas. En ese nicho intermedio, una empresa con base en Singapur ha comenzado a evaluar una opción diferente: un vehículo que se mueve a alta velocidad sin separarse completamente del agua y sin necesidad de aeropuertos. No es solo un concepto de prueba, sino un programa industrial con un cronograma definido, colaboradores y rutas en análisis para 2026.
La iniciativa se materializa en el AirFish Voyager, un dispositivo creado por la compañía singapurense ST Engineering AirX que no se ajusta por completo a la categoría de barco ni a la de avión. Se trata de un vehículo de tipo wing-in-ground (WIG) que se desplaza a solo unos metros por encima de la superficie gracias al efecto suelo, un fenómeno aerodinámico que comprime el aire entre el ala y el agua, produciendo sustentación extra y disminuyendo la resistencia. Este principio permite alcanzar velocidades de alrededor de 185 km/h, y reduce la resistencia en comparación con las alternativas marítimas tradicionales.
La presentación al público ocurrió en el Singapore Airshow. De acuerdo con la compañía, el vehículo está en proceso de clasificación con Bureau Veritas desde 2024, una sociedad internacional de clasificación y certificación que debe validar su seguridad antes de cualquier operación regular, con una resolución prevista para mediados de 2026. Al mismo tiempo, la empresa ha establecido acuerdos con operadores de transporte marítimo para comenzar servicios a partir de la segunda mitad de ese año, siempre sujetos a las aprobaciones regulatorias.
El acuerdo más próximo ubica el debut operativo en la conexión entre Singapur y Batam, en Indonesia, donde el operador BatamFast planea emplear una unidad del AirFish Voyager. ST Engineering proyecta ese inicio para la segunda mitad de 2026. Se calcula que el vehículo podría cubrir ese trayecto en aproximadamente 25 minutos gracias a sus velocidades, superando ampliamente los tiempos de los ferris convencionales. Si se cumple ese cronograma, la ruta se convertiría en la primera conexión comercial del mundo operada con tecnología WIG.
El siguiente foco de implementación está en India, donde el operador Wings Over Water Ferries ha expresado su intención de alquilar y operar hasta cuatro unidades del AirFish Voyager a partir de finales de 2026. La estrategia inicial se dirige a estados costeros con alta demanda turística y de transporte regional, incluyendo Andamán y Nicobar, Lakshadweep, Maharashtra, Gujarat, Goa, Andhra Pradesh y Tamil Nadu. Además de la operación, el acuerdo incluye explorar opciones locales de ensamblaje, fabricación, formación y mantenimiento, alineadas con las iniciativas industriales del programa Make in India.
Más allá de la velocidad o de los acuerdos con operadores, el elemento clave sigue siendo el marco de certificación. La compañía propone que el AirFish Voyager se someta a estándares marítimos, una elección que minimizaría los requisitos de infraestructura y facilitaría su integración en rutas costeras existentes mediante instalaciones portuarias convencionales. Sin embargo, aún debe finalizar su proceso de certificación, un requisito esencial para iniciar cualquier servicio comercial.
Imágenes | ST Engineering AirX