
En junio de 2024, Google inició la transición hacia Manifest v3, lo que generó especulaciones sobre la posible eliminación de los bloqueadores de anuncios. La compañía con sede en Mountain View presentó esta arquitectura como una opción más segura y eficiente, aunque en el proceso restringía la efectividad de los adblockers. Esto resultaba lógico, dado que el negocio principal de Google se basa en la publicidad.
Un análisis independiente realizado por la Universidad Goethe de Frankfurt ha revelado que, contrariamente a las expectativas iniciales, la nueva arquitectura de Chrome no disminuye la eficacia de las extensiones para bloquear anuncios y proteger la privacidad. No se observa una reducción estadísticamente significativa en el bloqueo de publicidad. En resumen, el rendimiento de la arquitectura MV3 en Chrome es comparable al de MV2. Además, ofrece beneficios en términos de fluidez y en la prevención de trackers.
Este hallazgo es significativo porque proviene de una fuente independiente: no se trata de un comunicado de prensa de Google, que enfrenta un claro conflicto de intereses, sino de un estudio académico publicado en Proceedings on Privacy Enhancing Technologies. Además, refuta la idea de que MV3 esté diseñada únicamente para salvaguardar el modelo de negocio publicitario de Google al inutilizar los adblockers.
En última instancia, deja la decisión en manos de los usuarios: la diferencia entre emplear un bloqueador en Chrome o en Firefox es casi imperceptible, por lo que, en este aspecto, las condiciones son prácticamente equivalentes.
El estándar anterior permitía a las extensiones interrumpir el tráfico de red, analizarlo y decidir si bloquearlo en tiempo real. Era una herramienta poderosa, pero podía ralentizar la navegación y permitir que una extensión maliciosa accediera a todo el tráfico. El nuevo estándar no intercepta el tráfico directamente; en su lugar, proporciona al navegador una lista de reglas, y es Chrome quien realiza el bloqueo. Esto trae mejoras en el rendimiento y la privacidad frente a terceros, aunque reduce la flexibilidad.
El cambio de solicitar permisos a proporcionar una lista de reglas parecía inicialmente una desventaja, pero los bloqueadores han salido reforzados en general por tres motivos:
Sin embargo, el estudio destaca algunos detalles finos de este cambio, como el límite en el número de reglas que impone MV3 o la falta de dinamismo para actualizar el conjunto de reglas. Además, aunque es efectivo en el bloqueo de anuncios, no se evaluó si las páginas web se cargan más rápido que con MV2. Por otro lado, es importante recordar que esto representa una instantánea actual y que Google tiene la autoridad para alterar las limitaciones de la API, lo que podría modificar estos resultados.
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