
La duración típica de los aerogeneradores oscila entre 20 y 25 años, dependiendo del sitio, y puede extenderse hasta 30 con ciertas mejoras. Al final de ese período, las aspas obsoletas se retiran y reciclan de diversas maneras, mientras que algunas turbinas se reemplazan por modelos nuevos. Sin embargo, en el caso del emblemático parque eólico de Montes de Cierzo en Tudela, la mayoría de las estructuras desaparecerán casi por completo.
De manera sorprendente, esto resultará en una producción de energía casi duplicada.
El panorama de Montes de Cierzo experimentará una transformación significativa. Navarra fue una de las primeras regiones en adoptar la energía eólica de forma intensiva, convirtiéndose en un referente similar al Silicon Valley para estas tecnologías. Su implementación comenzó en 1994 en la Sierra del Perdón, expandiéndose por todo el territorio durante esa década. Dado su ciclo de vida, en los últimos años se ha procedido a actualizar el equipo. El más reciente es el de Montes de Cierzo en Tudela.
Según el plan de Statkraft, este año se retirarán los aerogeneradores antiguos del parque navarro, eliminando 41 unidades para instalar cuatro modelos avanzados. En una fase previa de renovación, ya se habían desmantelado 44 máquinas y se colocaron 10 en su lugar. En resumen, el parque pasará de 85 aerogeneradores a solo 14, lo que reducirá notablemente su impacto visual. Para lograr esto, la compañía invertirá 40 millones de euros y ha sido elegida para recibir un subsidio de hasta el 24% por parte del IDAE.
Los nuevos aerogeneradores tendrán una potencia nominal aproximada de 6,5 MW, fabricados por compañías como Siemens Gamesa o Nordex. Una vez operativo, el parque contará con un 84% menos de turbinas afectando el horizonte del valle del Ebro, pero esto no implicará una disminución en la generación de energía; al contrario, representará un avance.
Se trata de una repotenciación completa: la capacidad instalada aumentará de 60 MW a 90 MW, un incremento del 50%. Anualmente, la producción estimada por la empresa noruega pasará de 145 GWh por año a cerca de 300 GWh por año, casi el doble. Esta actualización incluirá sistemas de almacenamiento.
Reducir el número de turbinas mientras se eleva la producción es común en estas modernizaciones, pero este proyecto incluye una característica técnica única: la adición de un sistema de baterías de ion-litio con 14,26 MW de potencia y 28,51 MWh de capacidad. De hecho, es uno de los cinco iniciativas de la empresa noruega en España que combinan fuentes solares o eólicas con almacenamiento.
Con una capacidad de carga y descarga de dos horas, el parque podrá realizar peak shaving y energy shifting, es decir, suavizar los picos de generación y trasladar la energía a momentos de mayor necesidad o precios más altos. Además de optimizar la gestión de picos y mejorar la eficiencia, la compañía indica que este sistema fortalecerá la estabilidad del suministro.
A pesar de haber menos máquinas, la potencia crece un 50% y la producción se duplica. Con este sistema, el parque eólico operará como un depósito: almacenará el exceso de energía para usarla cuando el viento pare o la demanda sea alta. Así, se mitiga uno de los desafíos inherentes a las renovables como la eólica o solar, que dependen de condiciones externas como el clima.
Por otra parte, la reducción drástica en el número de aerogeneradores también beneficia el entorno desde una perspectiva ambiental. Finalmente, Statkraft ha señalado que dará prioridad a empresas locales en la construcción, lo que creará empleo directo en 2026.