
El iPhone 18 Pro se lanzará en septiembre de 2026 y, de acuerdo con las filtraciones más recientes, Apple no tiene planes de alterar su precio inicial. Aunque los costos de producción de sus componentes siguen aumentando, la estrategia inicial apunta a conservar las mismas cifras de la generación anterior para no crear una barrera psicológica que disuada a los compradores.
Esta información proviene del filtrador Abhishek Yadav, quien compartió una nota del analista Jeff Pu en X. Según el reporte, el iPhone 18 Pro tendría un precio de 1.099 dólares, mientras que el modelo más grande, el iPhone 18 Pro Max, se mantendría en 1.199 dólares, al menos por ahora, igualando los valores de sus antecesores.
Para lograr que los precios permanezcan estables en Estados Unidos, Apple estaría negociando con fuerza con proveedores como Samsung o SK Hynix. El costo de la memoria DRAM y el almacenamiento NAND ha aumentado considerablemente debido a la demanda de centros de datos de inteligencia artificial, lo que obliga a la compañía a buscar acuerdos de suministro más ventajosos para evitar pérdidas.
No se trata solo de eso, ya que también se están reduciendo los costos de las pantallas y las cámaras mediante negociaciones. Se trata de un balance delicado, especialmente considerando que las filtraciones sobre la nueva generación de septiembre indican un hardware mucho más avanzado.
El principal desafío para este enfoque es el futuro procesador A20 Pro, fabricado en 2 nm, que resulta mucho más costoso de producir que el actual. De hecho, otros informes sobre los iPhone 18 Pro apuntan a un aumento de precio debido a este chip, lo que crea una clara contradicción entre diferentes fuentes de la industria. Sin embargo, como siempre, se trata de filtraciones y rumores, y solo Apple tiene la decisión final sobre lo que ocurrirá.
Es complicado determinar qué versión prevalecerá, pero si el iPhone 18 Pro se mantiene en 1.099 dólares, Apple evitaría el malestar causado por incrementos de precios durante dos años consecutivos. Además, esto les daría una ventaja competitiva frente a la futura familia Galaxy S, que podría ver un alza en sus costos si los fabricantes coreanos no logran controlar los gastos de producción por unidad.
Una vez más, es importante recordar que estas cifras se basan en pronósticos de analistas y no en datos oficiales, por lo que se recomienda precaución. No se mencionan alteraciones en los materiales o el diseño que expliquen este ahorro, lo que indica que los esfuerzos de Apple para conservar el precio se centran exclusivamente en las negociaciones internas.