Los mares se están saturando de petroleros abandonados, y esto genera un serio inconveniente

BlogFebruary 14, 2026

El abandono de petroleros y otros buques comerciales ha dejado de ser un evento infrecuente para convertirse en una tendencia preocupante: solo en 2025 se han registrado 410 casos, un incremento drástico comparado con los 20 incidentes de 2016, de acuerdo con datos de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), una organización sindical global que monitorea estos sucesos. ¿Qué factores impulsan este aumento?

Los más impactados: la tripulación

Un petrolero abandonado no solo significa dejar desatendida la nave, sino también abandonar a más de 6.000 marineros a su suerte, según las estadísticas mundiales de la ITF. Los más afectados son los marineros de la India, con más de mil personas involucradas, lo que representa la mayoría del total.

Un ejemplo es el de Iván (nombre ficticio), el oficial jefe de cubierta en un petrolero que ha estado abandonado durante semanas fuera de las aguas territoriales de China. Recientemente, compartió con la BBC cómo este incidente ha impactado su salud y el ambiente a bordo: “Sufrimos escasez de carne, cereales, pescado y otros elementos básicos para sobrevivir”. A esto se suma la incertidumbre de ver la costa china sin saber si podrán pisarla.

El panorama: las flotas fantasma

En los últimos meses, se ha hablado de “barcos fantasma” o “barcos zombies”, es decir, embarcaciones que apenas existen legalmente, con propietarios ocultos detrás de empresas pantalla. El propósito es operar fuera del marco financiero y regulatorio oficial para eludir sanciones en rutas prohibidas como las de Irán, Rusia o Venezuela. La guerra en Ucrania y el entorno de sanciones han creado un mercado secundario de barcos viejos que transportan petróleo.

Los buques ideales para transformarse en naves fantasma son los envejecidos, típicamente petroleros con alrededor de dos décadas de antigüedad, una edad en la que suelen dirigirse al desguace, lo que facilita su paso a operaciones clandestinas. Quienes los adquieren no invierten en mantenimiento a largo plazo, sino que buscan rentabilizarlos rápidamente transportando crudo sancionado. Estas embarcaciones carecen de seguros completos como los P&I Clubs, por lo que, ante cualquier problema, el armador desaparece antes de asumir costos de reparación o repatriación.

La trampa legal de las banderas de conveniencia

Aquí entran en juego las “banderas de conveniencia”, similares a paraísos fiscales en el mar. Ocurren cuando un armador registra su buque en un país diferente al suyo para aprovechar normativas más flexibles. Existe una desconexión jurídica entre la propiedad real del buque y el estado que otorga la bandera. ¿Cómo se relaciona esto con los petroleros abandonados? Según la ITF, el 82% de los abandonos ocurren en buques que operan bajo banderas de conveniencia.

Entre los estados con banderas de conveniencia figuran Panamá, Liberia y las Islas Marshall, que representan el 46,5% de todos los buques mercantes. Sin embargo, Gambia merece una mención especial: en 2023 pasó de no tener ningún buque a contar con 35 navegando bajo su bandera, un tiempo récord para desarrollar esa infraestructura de manera orgánica. Además de legislación más suave, muchos de estos países subcontratan las inspecciones a organismos privados y carecen de personal técnico suficiente para verificarlas posteriormente, como indican varios informes de la Organización Marítima Internacional.

Cárceles flotantes y bombas de relojería

El caso de Iván es solo un ejemplo, pero ilustrativo: el barco transporta casi 750.000 barriles de petróleo ruso con un valor nominal de unos 50 millones de dólares (42 millones de euros). Partió a principios de noviembre de 2025 desde el lejano oriente ruso hacia China y allí permanece, a las puertas de su destino sin poder ingresar.

Esto genera alarmas por el riesgo ambiental de un posible vertido de un buque abandonado sin responsable. Además, la seguridad de la embarcación se ve comprometida, ya que el error humano representa más del 80% de los accidentes marítimos, y estos marineros no están en su mejor condición. Afortunadamente, la ITF intervino en diciembre, cubriendo las nóminas atrasadas hasta ese momento, proporcionando víveres y otros elementos básicos, y planificando la repatriación.

No es un problema aislado

El marcado aumento de petroleros abandonados no solo implica una violación de sanciones y normativas internacionales, sino también un drama humano y un potencial desastre ambiental sin responsable legal que lo cubra.

Aunque hay intervenciones, abordajes y estados presionando a países con banderas de conveniencia como Gambia, con algunos resultados, la realidad es que se trata de un fenómeno global que demanda una regulación internacional más estricta. Como ejemplo, la lista negra de la India incorporó a una base de datos a 86 buques extranjeros por abandono de marineros y violación de sus derechos.

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