
Una Nueva Comunidad de Eremitas en el Corazón de España En un paraje desértico del Geoparque de Granada, específicamente en Face Retama, ha surgido una nueva comunidad de eremitas compuesta por cuatro venezolanos: Carlos Andrés, Óscar Eduardo, Osmar Moisés y Emilio José. Según fuentes de la Diócesis de Guadix,...
En un paraje desértico del Geoparque de Granada, específicamente en Face Retama, ha surgido una nueva comunidad de eremitas compuesta por cuatro venezolanos: Carlos Andrés, Óscar Eduardo, Osmar Moisés y Emilio José. Según fuentes de la Diócesis de Guadix, esta comunidad se ha instalado en el lugar donde se cree que fue martirizado San Torcuato, patrono de la Diócesis de Guadix y discípulo del Apóstol Santiago, en el siglo I. Esta comunidad, bajo el nombre de Ermitaños de San Torcuato, Marta, María y Lázaro, recibió los hábitos a principios de mayo, marcando un nuevo capítulo en la historia espiritual de la región.
La fundación de esta comunidad ha sido impulsada por el obispo de la Diócesis de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco, quien ha mostrado un gran interés en mantener viva la memoria del lugar y en que los eremitas recen por la Iglesia que San Torcuato anunció en el siglo I. La ermita de Face Retama, donde se han establecido, ha sido restaurada y nombrada santuario diocesano, con planes para celebrar misas de forma periódica y iniciar peregrinaciones. Los cuatro ermitaños han preparado su llegada durante tres años y han tenido un período de adaptación al lugar antes de constituir la comunidad.
La constitución de esta comunidad de eremitas no solo representa un renacimiento espiritual en la región, sino que también conecta con una tendencia global de búsqueda de la espiritualidad y la conexión con la naturaleza. Además, la elección de este lugar específico para establecer la comunidad subraya la importancia de preservar la memoria histórica y religiosa de la zona. La comunidad, inspirada en el carisma de la Congregación Marta y María, refleja la diversidad y el compromiso con la fe que caracterizan a muchas comunidades religiosas en todo el mundo.
La llegada de los cuatro ermitaños venezolanos a Face Retama marca un nuevo capítulo en la rica historia espiritual de la Diócesis de Guadix. Con su dedicación a la oración, la contemplación y el servicio, esta comunidad contribuirá a mantener viva la llama de la fe en un lugar emblemático para el cristianismo en España. Según las palabras de Mons. Orozco, “en vosotros, queridos eremitas, ponemos nuestra historia rica de veintiún siglos de fe; que Face Retama, por vuestra fidelidad, sea el cielo en la tierra”. Esta comunidad se convierte así en un faro de esperanza y espiritualidad en el corazón de España.
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