
Starlink representa mucho más que un proveedor de internet global, como se evidenció en el conflicto de Ucrania, donde demostró ser una herramienta estratégica clave. Para China, los satélites de Starlink constituyen una amenaza a la seguridad nacional, y han estado explorando métodos para contrarrestarlos mediante láseres. Recientemente, científicos han creado un arma que podría desactivarlos con facilidad.
Según informes del South China Morning Post, expertos del Northwest Institute of Nuclear Technology han diseñado un generador para un arma de microondas de alta potencia. Denominado TPG1000Cs, este dispositivo puede generar 20 gigavatios de potencia y operar de manera continua durante un minuto completo. Esto representa un avance significativo en comparación con sistemas previos, que solo funcionaban por unos segundos y eran considerablemente más grandes.
La constelación de satélites de Elon Musk genera preocupación en China, al grado de que numerosos artículos académicos proponen estrategias para desactivarlos. La razón radica en la capacidad de Starlink para influir en un conflicto, como en una posible invasión de Taiwán. Esto ya ocurrió en la guerra de Ucrania, donde Starlink sirvió como el pilar principal de las comunicaciones para las fuerzas ucranianas, permitiéndoles responder rápidamente incluso si las redes terrestres resultaban destruidas.
Además de proporcionar una potencia superior, el TPG1000Cs es notablemente más compacto y liviano. Mide 4 metros y pesa 5 toneladas, lo que podría sonar considerable, pero contrasta con otras armas de microondas como la Sinus-7, que pesa 10 toneladas y solo opera por un máximo de 3 segundos. Para lograr esto, los desarrolladores utilizaron una aleación de aluminio y configuraron los tubos de almacenamiento de energía en forma de U, permitiendo que la energía se refleje de ida y vuelta, lo que ofrece el mismo rendimiento en un espacio menor. Esto facilita su transporte por tierra, mar o incluso la opción de posicionarla en órbita.
El empleo de un arma como esta ofrece varias ventajas. Acumula una gran cantidad de energía y la libera en un haz concentrado e intenso. Al no involucrar proyectiles, evita explosiones y la generación de escombros que podrían afectar a otros satélites. Además, al ser un ataque invisible, permite al agresor negar su participación, algo que ha ocurrido en incidentes previos.
De acuerdo con las evaluaciones de los investigadores, un arma de microondas con una salida de un gigavatio podría interferir en las comunicaciones de los satélites Starlink en órbitas bajas. Starlink ha tenido que bajar la órbita de sus satélites para prevenir colisiones, lo que los hace más susceptibles a ataques desde tierra con armas de energía dirigida como esta. Si China desplegara su nueva arma en órbita, resultaría aún más efectiva.