
La reciente encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, aborda dos "novedades bioéticas" cruciales en el contexto de la inteligencia artificial y su impacto en la humanidad. Según el Dr. Nicolás Laferriere, director del Centro de Bioética, Persona y Familia, estas novedades se centran en el abordaje de las corrientes transhumanistas...
La reciente encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, aborda dos “novedades bioéticas” cruciales en el contexto de la inteligencia artificial y su impacto en la humanidad. Según el Dr. Nicolás Laferriere, director del Centro de Bioética, Persona y Familia, estas novedades se centran en el abordaje de las corrientes transhumanistas y posthumanistas, así como en los riesgos del perfilamiento sanitario y su potencial para la discriminación y el colonialismo.
El Dr. Laferriere destaca que la encíclica critica las corrientes transhumanistas y posthumanistas, que buscan superar los límites de la condición humana a través de la tecnología. Estas corrientes, según el Papa, tratan al ser humano como “materia para ser perfeccionada o superada”, lo que puede llevar a la aceptación de “sacrificios necesarios” y a la discriminación de los más vulnerables. En respuesta, el Papa propone respetar los principios de la dignidad ontológica de la persona humana, la condena al aborto y la eutanasia, y la reafirmación de la familia como “bien social primario”.
La encíclica también advierte sobre los riesgos del perfilamiento sanitario, que puede llevar a la discriminación y al colonialismo. El Papa señala que la captación de datos para generar perfiles de personas puede ser utilizada para tomar decisiones que inciden en oportunidades concretas, como el acceso al crédito o la selección de personal, lo que puede socavar la libertad y discriminar a los más vulnerables. Además, el Papa denuncia un nuevo “colonialismo” en el que la información vital puede ser utilizada para “entrenar modelos predictivos, orientar estrategias de inversión, anticipar crisis y, sobre todo, seleccionar quién y qué importa”.
En conclusión, la encíclica Magnifica Humanitas ofrece una reflexión profunda sobre las implicaciones bioéticas de la inteligencia artificial y su impacto en la humanidad. Según el Dr. Laferriere, la encíclica propone una visión alternativa que prioriza la dignidad ontológica de la persona humana y la protección de los más vulnerables. En la era de la inteligencia artificial, es fundamental permanecer “profundamente humanos” y custodiar con amor la “magnífica humanidad” que se nos ha dado, sin dejar que la tecnología eclipse nuestra dignidad humana.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.





