
Regeneración de Tierras Abandonadas en los Pirineos a través del Cultivo de Hierbas Medicinales En las zonas de alta montaña de los Pirineos, el abandono rural es una realidad que se ha intensificado desde la década de 1960, dejando tras de sí tierras cultivadas abandonadas y expuestas a la degradación del suelo y los incendios...
En las zonas de alta montaña de los Pirineos, el abandono rural es una realidad que se ha intensificado desde la década de 1960, dejando tras de sí tierras cultivadas abandonadas y expuestas a la degradación del suelo y los incendios. Sin embargo, el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha encontrado una solución innovadora para darle un nuevo uso a estas tierras: cultivar hierbas medicinales y aromáticas.
El proyecto Pyrenees4Clima, en el que participa el CITA, busca regenerar tierras abandonadas en el Pirineo aragonés a través del cultivo de plantas como la lavanda fina, que sirve para obtener aceites esenciales para la industria farmacéutica y de perfumería. La elección de la lavanda se debe a que esta planta es especialmente resistente al frío y la sequía, lo que la hace idónea para las condiciones climáticas del Pirineo, que cada vez presenta veranos más secos e inviernos más irregulares.
Aunque el cultivo de hierbas medicinales en alta montaña presenta desafíos técnicos y logísticos, como la pendiente pronunciada, la maleza arraigada y el despedregado intensivo, también ofrece beneficios significativos. El proyecto busca no solo recuperar tierras baldías, sino también fijar población joven en el medio rural, preservar conocimientos tradicionales sobre plantas locales y mejorar la biodiversidad, ya que las aromáticas atraen a abejas y otros polinizadores.
Aunque el proyecto tiene un gran potencial, también enfrenta retos importantes, como la competencia en el mercado europeo, donde ya existen productores consolidados de hierbas medicinales. La rentabilidad del proyecto no está clara, y se necesitarán esfuerzos adicionales para obtener un sello de indicación de origen protegido o una certificación ecológica que permita competir en el mercado. Además, el cultivo de la lavanda requiere riego en sus primeros años, lo que puede ser un desafío en un régimen de lluvias cambiante, y la presión de la fauna silvestre sobre los cultivos en alta montaña también debe ser considerada.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.
Fuente: www.xataka.com





