
Sony ha enviado 92 millones de unidades de PS5 a las tiendas. Aunque las cifras de ventas de consolas interesan principalmente a los inversores y no tanto a los jugadores, sirven como un indicador útil del estado de la industria de los videojuegos. Nintendo reveló primero sus números: 155,37 millones de Switch vendidas hasta diciembre de 2025. Solo queda por debajo de la legendaria PS2. En cuanto a Sony, su informe más reciente indica esas 92 millones de PS5 enviadas, lo que representa un logro significativo.
Esto es especialmente notable considerando el contexto, ya que posiciona a la PS5 como la octava consola más vendida en la historia.
El lanzamiento de la consola de sobremesa de Sony no fue sencillo. Tampoco lo fue para Xbox, aunque Microsoft ha sido muy reservada sobre sus ventas en las últimas dos generaciones. Ambas consolas debutaron en diciembre de 2020, en medio de la pandemia de COVID, con juegos a 80 euros y una escasez histórica de semiconductores. No se trata de la crisis actual, donde los componentes son caros por el boom de la IA: en 2020 y 2021, simplemente no había chips disponibles.
La PS5 se lanzó a 499,99 euros en su versión con lector y a 399,99 euros en la digital, en un período muy complicado porque el inventario se agotaba inmediatamente. Esto impulsó el mercado de segunda mano con precios exorbitantes, y la situación persistió durante gran parte de 2022. Cuando las cosas empezaron a mejorar, la compañía admitió que había fabricado menos unidades de las planeadas.
Para mediados y finales de 2022, la normalidad regresó. La escasez de chips terminó, pero surgió la crisis de los aumentos de precio. Hasta esta generación, las consolas solían bajar de costo y mejorar sus características con el tiempo. Se volvían más compactas, silenciosas y asequibles gracias a la miniaturización de componentes y la amortización de costos. Era beneficioso para todos: las empresas reducían gastos de producción, bajaban precios y ganaban mayor margen y penetración en el mercado.
Sin embargo, en agosto de 2025, la PS5 aumentó su precio. La versión con lector pasó de 499,99 euros a 549,99 euros, y la digital de 399,99 euros a 449,99 euros. Lo justificaron por “las altas tasas de inflación global” y “tendencias monetarias adversas”. No fue el único ajuste: a mediados de 2025, subieron nuevamente, esta vez solo la versión digital, otros 50 euros para llegar a 499,99 euros. Xbox también experimentó esto, y es la primera vez que las consolas son más baratas al lanzarse que después de cinco años en el mercado.
A pesar de los incrementos de precio, la PS5 ha seguido vendiéndose bien gracias a varios factores. Uno clave es la falta de competencia directa en consolas de sobremesa, al menos no como en la séptima generación con PS3 y Xbox 360. La presentación fallida de Xbox One en el E3 de 2013 permitió a Sony dominar la octava generación con PS4, y esa ventaja se ha mantenido. Xbox lanza sus títulos en PC desde hace años, ahora también en PS5, aunque Sony también lo hace, pero no simultáneamente. Por ejemplo, ‘The Last of Us 2’ no sale el mismo día en PS5 y PC.
Por otro lado, el PC gana terreno. Expertos de la industria señalan que se está convirtiendo en la plataforma del futuro. No solo por los precios en tiendas digitales como GOG o Steam, sino por el catálogo ampliado, ya que Sony y Microsoft publican sus juegos de consola en PC. Si “todo” termina en PC, esta se vuelve la opción más atractiva. Aunque, con el mercado actual de RAM y SSD, armar un PC es costoso. Siempre queda la opción de comprar juegos y jugar en máxima calidad con servicios como GeForce Now.
Los móviles también compiten, con juegos visualmente avanzados y mecánicas que capturan el tiempo de los usuarios. Otra clave es que la PS5 no solo rivaliza con Xbox, Switch 2 o PC: compite contra YouTube, Instagram, TikTok o Netflix. Voces del sector del entretenimiento indican que ya no luchan solo contra pares en su campo, sino contra cualquier cosa que consuma nuestro tiempo.
Nuestra capacidad para el ocio es limitada, y todos buscan atraer esa atención en los minutos diarios que no dedicamos a trabajar, comer, dormir o, idealmente, socializar.
Esta podría ser una de las generaciones más desafiantes para los fabricantes de consolas. A todo lo anterior se suma otro elemento que hace aún más destacables esos 92 millones de PS5 vendidas: el catálogo. Los videojuegos son cada vez más costosos de producir y tardan más en desarrollarse. Estos ciclos largos resultan en escasos lanzamientos importantes que justifiquen comprar una consola.
‘GTA VI’ es un caso claro, con al menos una década en desarrollo, y ya se sabrá su costo total. No es el único: los creadores de ‘Uncharted’ o ‘The Last of Us’ no han sacado juegos exclusivos para PS5 en esta generación. Además, como PS4 aún tiene una base masiva, Sony ha seguido lanzando títulos para ambas. Con pocos exclusivos, un usuario podría no ver razón para actualizar desde su PS4 de 2013.
Considerando todo esto, es impresionante que Sony haya colocado 92 millones de consolas hasta ahora. El informe menciona otros datos, como 132 millones de usuarios activos mensuales en PlayStation Network al 30 de septiembre de 2025, y un mayor énfasis en ventas digitales. Veremos cómo cierra Sony 2026, pero cuenta con un impulso clave para fin de año: el juego más esperado de la última década, el nuevo ‘Grand Theft Auto’ (y el debate sobre juegos a 100 euros).
Se espera que llegue en algún momento de este año, inicialmente solo para Xbox y PS5, si no hay retrasos. Esto impulsará las ventas de consolas, y en medio de la crisis de RAM y SSD, surge la pregunta: ¿subirá la PS5 de precio antes de ‘GTA VI’? Sony indica que se están protegiendo.
Según reportes de 3DJuegos, la directora financiera de la división, Lin Tao, confirmó que han iniciado conversaciones para garantizar un suministro mínimo de memoria, manteniendo la producción y ventas estimadas hasta finales de 2025. Habrá que ver, pero es lógico dudar dada la historia. Lo innegable es que, pese a las adversidades, el desempeño de la PS5 es notable.