
China se embarca en un proyecto monumental en el corazón del Himalaya: la construcción de la megapresa de Motuo en el río Yarlung Tsangpo, que aspira a convertirse en la presa hidroeléctrica más grande del mundo. Según fuentes, este proyecto busca superar con creces a la legendaria presa de las...
China se embarca en un proyecto monumental en el corazón del Himalaya: la construcción de la megapresa de Motuo en el río Yarlung Tsangpo, que aspira a convertirse en la presa hidroeléctrica más grande del mundo. Según fuentes, este proyecto busca superar con creces a la legendaria presa de las Tres Gargantas, con una capacidad de generación de entre 60 y 70 GW de potencia y una producción anual de energía de 300.000 millones de kWh al año, triple que la capacidad de la presa de las Tres Gargantas.
Los números del proyecto son impresionantes: se requiere excavar túneles de 20 kilómetros de longitud en un terreno montañoso y la presa se compondrá de cinco centrales hidroeléctricas interconectadas. El coste estimado de la obra oscila entre los 167.000 y 170.000 millones de dólares. Sin embargo, el gran reto técnico no es solo su tamaño, sino el lugar elegido para levantarla, ya que el cinturón del Himalaya es una zona extremadamente inestable a nivel geológico.
Un informe de Probe International advierte que la incesante actividad sísmica pone un gran signo de interrogación sobre este superproyecto, especialmente en una región tibetana donde ya operan 68 presas y hay otras 101 en fase de planificación. Incluso dentro de China existen dudas, ya que el geólogo chino Fan Xiao ha advertido de que los riesgos asociados y la falta de demanda eléctrica en un Tíbet escasamente poblado hacen que el proyecto no esté justificado. Además, se suman los enormes costes económicos y energéticos de transmisión necesarios para transportar la electricidad hacia los centros urbanos del país.
Pekín defiende el proyecto como un paso necesario hacia la descarbonización, parte de la visión estratégica de sostenibilidad de China para abandonar su enorme dependencia del carbón. Sin embargo, expertos como Darrin Magee sugieren que esta fuente de energía no es tan sostenible a largo plazo debido a las grandes emisiones de gases de efecto invernadero que producen los reservorios y sugieren que, en el Tíbet, la alternancia con plantas eólicas y solares sería más prudente.
En conclusión, el proyecto hidroeléctrico de Motuo es un desafío titánico que busca convertirse en la presa hidroeléctrica más grande del mundo, pero que también plantea riesgos y dudas significativas. Es importante considerar las implicaciones a largo plazo y buscar alternativas más sostenibles para alcanzar los objetivos de descarbonización.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.
Fuente: www.xataka.com





