
Cada 2 de noviembre, la Iglesia Católica conmemora a los fieles difuntos, una fecha que en México se vive como el Día de Muertos. Sin embargo, esta celebración suele confundirse con el culto a la Santa Muerte, una práctica que, según especialistas consultados por ACI Prensa, responde a un origen, un significado y...
Cada 2 de noviembre, la Iglesia Católica conmemora a los fieles difuntos, una fecha que en México se vive como el Día de Muertos. Sin embargo, esta celebración suele confundirse con el culto a la Santa Muerte, una práctica que, según especialistas consultados por ACI Prensa, responde a un origen, un significado y una espiritualidad radicalmente distintos.
Según un artículo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la conmemoración de los fieles difuntos fue instaurada en el año 998 por San Odilón, quien fijó la fecha un día después de Todos los Santos. Con la llegada de los españoles a América a finales del siglo XV, la tradición cruzó el Atlántico. En contraste, el culto a la Santa Muerte surgió en la década de 1960 en el mercado de Tepito, en la Ciudad de México, y se expandió en Catemaco, Veracruz. El P. Andrés Esteban López Ruiz, del Colegio de Exorcistas de la Arquidiócesis Primada de México, lo describe como una “versión mexicana de adoración satánica” que fusiona quimbanda brasileña, santería cubana, culturas prehispánicas y satanismo oculto.
Mientras el Día de Muertos se celebra en la mayoría de los estados mexicanos, incluso entre no católicos, y ha trascendido a Estados Unidos y Centroamérica, el culto a la Santa Muerte aparece vinculado al mundo del crimen. El P. López Ruiz advirtió sobre “pactos formales con el diablo” entre algunos seguidores que buscan “dones y riquezas”. Para los católicos, en cambio, la muerte es “el paso para poder llegar a la trascendencia”, según explicó el P. José de Jesús Aguilar en 2021.
Los altares del Día de Muertos incluyen fotografías, comidas favoritas, veladoras, papel picado, cempasúchil e imágenes religiosas, y convierten el hogar en una “capilla familiar”, según el P. Luis Fernando Valdés López. Los dedicados a la Santa Muerte, en cambio, suelen acompañarse de amenazas de venganza. Como resume el P. Mario Arroyo, la fecha católica no es un “culto a los muertos”, sino un acto de piedad para recordar e interceder por quienes nos precedieron.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.





