
Los Infrasonidos: El Nuevo Enemigo Invisible de los Centros de Datos Los centros de datos en Estados Unidos están enfrentando una nueva crítica de los vecinos y residentes en zonas donde se construyen. Además de las razones conocidas, como el consumo de energía y el impacto ambiental, ahora se suma la preocupación por...
Los centros de datos en Estados Unidos están enfrentando una nueva crítica de los vecinos y residentes en zonas donde se construyen. Además de las razones conocidas, como el consumo de energía y el impacto ambiental, ahora se suma la preocupación por la contaminación acústica de baja frecuencia, también conocida como infrasonidos. Estos sonidos de baja frecuencia pueden causar mareos, náuseas, vértigos y problemas para conciliar el sueño, y lo peor es que los centros de datos cumplen con la regulación actual.
Los infrasonidos operan en frecuencias tan bajas que caen fuera del espectro auditivo humano, pero pueden atravesar paredes y recorrer cientos de metros para llegar a los vecinos que viven cerca de centros de datos. Los responsables de estos sonidos suelen ser los sistemas de refrigeración industrial que mueven volúmenes de aire gigantescos para mantener a raya las temperaturas generadas en estos centros de computación. Además, las turbinas de gas natural utilizadas para evitar cuellos de botella en el suministro de energía también contribuyen a la generación de infrasonidos.
Los expertos apuntan que una potencial solución sería utilizar soluciones de refrigeración líquida, lo que permitiría reducir de forma notable el ruido de los ventiladores. Sin embargo, estos sistemas son caros y no eliminan las necesidades en cuanto al uso de turbinas eléctricas. Además, la construcción de centros de datos en zonas deshabitadas, como el desierto, podría ser una opción para reducir el impacto en las comunidades vecinas.
Los infrasonidos generados por los centros de datos son un problema creciente que afecta a la salud y el bienestar de los vecinos y residentes en zonas donde se construyen. Es importante que se busquen soluciones efectivas para reducir la contaminación acústica de baja frecuencia y minimizar el impacto en las comunidades. La regulación actual debe ser revisada para incluir medidas que protejan a los ciudadanos de los efectos negativos de los infrasonidos.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.
Fuente: www.xataka.com





