
Un equipo de investigadores japoneses ha logrado un importante avance en la tecnología de comunicación inalámbrica, transmitiendo datos a una velocidad de 112 Gbps sin cables en la banda de 560 GHz. Este logro, anunciado por la Universidad de Tokushima, marca un hito significativo en el desarrollo de la tecnología 6G, que promete revolucionar...
Un equipo de investigadores japoneses ha logrado un importante avance en la tecnología de comunicación inalámbrica, transmitiendo datos a una velocidad de 112 Gbps sin cables en la banda de 560 GHz. Este logro, anunciado por la Universidad de Tokushima, marca un hito significativo en el desarrollo de la tecnología 6G, que promete revolucionar la forma en que se transmiten datos a gran escala.
La clave de este avance radica en el uso de una tecnología diminuta llamada microcomb, que genera múltiples modos de frecuencia óptica separados de forma regular. Esto permite obtener señales optoelectrónicas de muy alta frecuencia con una calidad superior a la de los enfoques electrónicos convencionales. La configuración utilizada por el equipo incluye una fibra óptica unida directamente al microresonador, lo que elimina la necesidad de realizar alineaciones ópticas extremadamente precisas como en sistemas convencionales.
Este avance tiene importantes implicaciones para el desarrollo de enlaces de backhaul ultrarrápidos y redes integradas fotónica-inalámbricas en sistemas 6G. La transmisión inalámbrica de muy alta capacidad puede tener sentido en la conexión de estaciones base con la red principal, permitiendo mover grandes volúmenes de datos entre puntos fijos de manera eficiente. Sin embargo, es importante destacar que este logro no está destinado a ser utilizado directamente en teléfonos móviles, sino más bien como una base tecnológica para futuras redes de comunicación.
Aunque este logro es significativo, los investigadores reconocen que aún queda camino por delante. El objetivo es extraer aún más rendimiento de estas ondas reduciendo el ruido de fase, desarrollando antenas más avanzadas y elevando la potencia de salida. El desafío está en sostener velocidades como estas a mayores distancias, lo que requerirá continuas investigaciones y mejoras en la tecnología.
En resumen, el avance logrado por los investigadores japoneses es un paso importante hacia el desarrollo de la tecnología 6G, con posibles aplicaciones en enlaces de backhaul ultrarrápidos y redes integradas fotónica-inalámbricas. Aunque hay desafíos por superar, este logro demuestra el potencial de la tecnología microcomb para revolucionar la forma en que se transmiten datos a gran escala.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.
Fuente: www.xataka.com





