
En la era de la tecnología móvil, la experiencia del usuario es cada vez más importante, y uno de los aspectos que más impacta en esta experiencia es la calidad de la pantalla. Recientemente, he tenido la oportunidad de usar durante varios meses el iPhone 15 Pro, equipado con la pantalla...
En la era de la tecnología móvil, la experiencia del usuario es cada vez más importante, y uno de los aspectos que más impacta en esta experiencia es la calidad de la pantalla. Recientemente, he tenido la oportunidad de usar durante varios meses el iPhone 15 Pro, equipado con la pantalla ProMotion de 120 Hz. En este artículo, exploraré qué significa realmente tener una pantalla con una tasa de refresco tan alta y si vale la pena invertir en un smartphone con esta tecnología.
La mejor forma de describir la experiencia de usar una pantalla de 120 Hz es comparándola con una pantalla de 60 Hz. Cuando se usa un teléfono con 120 Hz, como el iPhone 15 Pro, se nota una fluidez y suavidad en las animaciones y el scroll que no se encuentra en dispositivos con tasas de refresco más bajas. Sin embargo, el verdadero impacto se siente cuando se vuelve a un dispositivo con 60 Hz; de repente, todo parece ir a tirones y hay una sensación de retraso en la pantalla. Esto se debe a que el cerebro se acostumbra rápidamente a la fluidez proporcionada por los 120 Hz.
Uno de los temores comunes al considerar un dispositivo con una pantalla de 120 Hz es el consumo de batería. Sin embargo, la tecnología LTPO (Low Temperature Polycrystalline Oxide) utilizada en el iPhone 15 Pro y otros dispositivos de gama alta permite una gestión inteligente de la tasa de refresco, adaptándose a lo que se está haciendo con el móvil. Esto significa que la batería no se gasta más rápido gracias a esta gestión. La pantalla puede bajar su tasa de refresco hasta 1 Hz cuando la imagen está fija, lo que ahorra batería de forma significativa.
En mi experiencia, las principales ventajas de la pantalla ProMotion se notan en dos escenarios: el scroll en redes sociales y la navegación web, y la visualización de series y películas. En ambos casos, la fluidez y la suavidad de la pantalla mejoran significativamente la experiencia del usuario. Además, la adaptación de la tasa de refresco a múltiplos del framerate en iOS asegura una visualización estable y sin problemas.
Si se está considerando dar el salto a un dispositivo con pantalla de 120 Hz adaptativa, la respuesta es sí. Aunque es una mejora silenciosa, una vez que se acostumbra a esta tecnología, volver a un dispositivo con 60 Hz puede ser decepcionante. La inversión está justificada por la mejora en la experiencia del usuario y la fluidez que proporciona. Además, no solo el iPhone 15 Pro ofrece esta tecnología; otros dispositivos como el Samsung Galaxy S26 Ultra y el Google Pixel 10 también cuentan con pantallas adaptativas, ofreciendo una variedad de opciones para diferentes necesidades y presupuestos.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.
Fuente: www.xataka.com





