
Transformación del Desierto: Cómo las Mujeres de Marruecos Están Convirtiendo la Niebla en Agua Potable En el suroeste de Marruecos, donde el desierto avanza lentamente y los pozos tradicionales se secan, las mujeres de la región de Aït Baâmrane han encontrado una solución innovadora para obtener agua potable.
En el suroeste de Marruecos, donde el desierto avanza lentamente y los pozos tradicionales se secan, las mujeres de la región de Aït Baâmrane han encontrado una solución innovadora para obtener agua potable. Inspiradas en un experimento fortuito de la década de 1980, han implementado un sistema para capturar la niebla de las montañas y convertirla en agua potable. Este proyecto, impulsado por la ONG Dar Si Hmad, ha transformado la vida diaria de las aldeas, permitiendo a las mujeres dejar de dedicar media jornada a transportar agua y a las niñas volver a asistir regularmente a la escuela.
El sistema consiste en enormes redes de polímero que se colocan en las laderas del monte Boutmezguida, a más de 1.200 metros de altitud. La idea es aprovechar la humedad de la niebla atlántica que atraviesa regularmente la cordillera del Anti-Atlas. Las diminutas gotas de niebla quedan atrapadas en la malla, se condensan y terminan descendiendo hacia depósitos conectados a kilómetros de tuberías por gravedad. Sin bombas complejas ni grandes infraestructuras industriales, el sistema logra llevar agua directamente a los hogares utilizando únicamente viento, altura y humedad ambiental.
El proyecto ha tenido un impacto significativo en la vida de las comunidades, permitiendo a las mujeres dejar de dedicar tiempo y esfuerzo a transportar agua y a las niñas volver a asistir a la escuela. Sin embargo, también ha presentado desafíos culturales y sociales, como la desconfianza inicial hacia el agua que no había pasado por la tierra y la pérdida de papel central de las mujeres en el hogar. Para abordar estos desafíos, el proyecto ha incorporado alfabetización, formación técnica y gestión comunitaria junto a las infraestructuras hidráulicas.
Según fuentes de la ONU, este sistema marroquí es uno de los ejemplos más interesantes de adaptación climática frente a la desertificación. Aunque no existe una solución universal, la imagen de comunidades enteras en Marruecos que han empezado a cosechar nubes para sobrevivir es poderosa y esperanzadora para un planeta cada vez más afectado por la escasez hídrica.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.
Fuente: www.xataka.com





