
Protección Electrónica para Drones: El Nuevo STORM SHIELD de Rafael En el campo de la guerra electrónica, la protección de drones se ha convertido en un desafío crucial. Los drones, cada vez más pequeños y sofisticados, deben navegar en entornos hostiles saturados de sensores, radares y interferencias.
En el campo de la guerra electrónica, la protección de drones se ha convertido en un desafío crucial. Los drones, cada vez más pequeños y sofisticados, deben navegar en entornos hostiles saturados de sensores, radares y interferencias. Para abordar este desafío, Rafael Advanced Defense Systems ha desarrollado el STORM SHIELD, un sistema de protección electrónica compacto diseñado para plataformas no tripuladas.
El STORM SHIELD está pensado para observar el espectro electromagnético de forma continua, interpretar señales y responder con técnicas de engaño frente a amenazas guiadas por radar. La información publicada por Interesting Engineering sitúa su estreno internacional en la conferencia AOC Electronic Warfare de Helsinki, una cita especializada donde Rafael presenta una solución ya adaptada al tamaño de los UAV.
El sistema combina una arquitectura de transmisión AESA, módulos de transmisión y recepción de estado sólido y generación de técnicas basada en memoria digital de radiofrecuencia, conocida como DRFM. Esto permite al dron crear respuestas que hagan más difícil identificar, seguir o atacar. Además, el STORM SHIELD ofrece una cobertura de 360 grados, lo que es especialmente valioso en entornos hostiles.
La parte menos vistosa de STORM SHIELD puede ser la más valiosa: reducir el tamaño, el peso y el coste de una protección activa sin vaciarla de capacidades. Los ejércitos ya gastan recursos crecientes en sistemas antidrón, y meter autoprotección en el propio aparato cambia la ecuación, porque el dron deja de depender solo del paraguas externo.
El STORM SHIELD de Rafael representa un paso importante en la protección de drones en entornos hostiles. Con su capacidad para observar y responder al espectro electromagnético, este sistema compacto y modular puede aumentar la probabilidad de que una misión llegue viva a su objetivo. Aunque aún hay datos que no han sido detallados, la dirección del viaje es clara: los drones deben llevar encima su propia coraza invisible contra el espectro.
🤖 Este artículo fue creado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por un periodista.





